El presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha presentado este jueves, 5 de noviembre, su renuncia en plena crisis por la intervención de Ueno Bank, que dejó a unos 2,9 millones de clientes sin acceso a sus cuentas. La entidad había recibido depósitos millonarios de organismos públicos, incluidos fondos del sistema de pensiones.
La dimisión no ha frenado el procedimiento parlamentario. La Cámara de Diputados ha aprobado por unanimidad, con 78 votos, la acusación para someterlo a juicio político y ha rechazado su renuncia, buscando impedir que acceda a los fueros de senador vitalicio. La decisión sobre el procedimiento queda en manos del Senado.
Peña anunció su salida mediante un vídeo y pidió que se garantice la devolución de los ahorros y la protección del dinero público. También solicitó disculpas a los paraguayos. La crisis le había llevado a cancelar su participación en la Cumbre Iberoamericana de Madrid.
El mandatario había mantenido una participación en el grupo empresarial anteriormente propietario del banco hasta marzo de 2025. Peña niega haber cometido irregularidades. La sucesión corresponde al vicepresidente Pedro Alliana, aunque los trámites parlamentarios pendientes pueden retrasar su toma de posesión.
