La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) ha activado diferentes niveles de aviso ante el episodio de temperaturas extremas previsto a partir del próximo domingo 13 de septiembre, que podría incrementar el riesgo para la salud, especialmente entre la población más vulnerable.
El aviso naranja, de nivel 2 y riesgo moderado, estará vigente en varias zonas de Gran Canaria, Tenerife y Lanzarote. En concreto, afectará a las áreas de MeteoSalud de Las Palmas de Gran Canaria y Telde, en Gran Canaria; Santa Cruz de Tenerife-El Rosario, en Tenerife; y el conjunto de Lanzarote.
Este nivel implica un riesgo moderado para la población vulnerable, especialmente para mayores de 65 años o personas con factores de riesgo asociados al calor, así como para quienes permanezcan expuestos al sol durante periodos prolongados. El riesgo se considera elevado para los mayores de 65 años que presenten otros factores de vulnerabilidad.
Además, Salud Pública ha establecido el aviso amarillo, de nivel 1 y riesgo leve, en la zona de MeteoSalud de Fuerteventura, dirigido principalmente a la población vulnerable.
El episodio comenzará, según las previsiones disponibles, el domingo 13 de septiembre, aunque todavía no es posible determinar cuánto tiempo se prolongará. La evolución de las temperaturas y de los avisos se actualizará conforme se disponga de nuevas previsiones.
Salud Pública advierte de que la superación de los umbrales de temperatura máxima puede aumentar el riesgo de golpes de calor y otros problemas de salud, especialmente entre las personas mayores, menores, embarazadas y quienes padecen determinadas enfermedades crónicas.
Calima a partir del lunes
A las altas temperaturas se sumará la entrada de calima prevista para el lunes, principalmente en medianías de las islas más montañosas y en las islas orientales. Este fenómeno puede empeorar los síntomas asociados al calor, además de reducir la humedad y alterar la percepción de la temperatura real.
Ante esta situación, las autoridades recomiendan limitar la exposición al exterior y evitar actividades físicas intensas o prolongadas durante las horas de mayor calor. También aconsejan reprogramar las actividades al aire libre que impliquen un esfuerzo físico y permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos.
Las recomendaciones se extienden también a las actividades de carácter cultural y religioso, en las que se pide adoptar medidas de protección frente al calor y extremar la vigilancia ante la posible aparición de síntomas entre los asistentes.
Entre las principales medidas figura beber agua y líquidos con frecuencia, sin esperar a tener sed, y evitar el alcohol, las bebidas con cafeína, azucaradas o energéticas. También se aconseja optar por comidas ligeras, con especial presencia de frutas, verduras y ensaladas.
Las personas que realicen ejercicio o trabajos al aire libre deberán evitar las horas centrales del día y, siempre que sea posible, trasladar estas actividades a primera hora de la mañana o última de la tarde.
Los síntomas relacionados con la exposición excesiva al calor pueden incluir sed intensa, debilidad, mareos, fatiga, náuseas, dolor de cabeza, calambres musculares, fiebre y palpitaciones. La aparición de desmayos, convulsiones o pérdida de consciencia son signos de gravedad que requieren atención inmediata. Ante una emergencia, Salud Pública recuerda que debe contactarse con el 112.
