La construcción industrializada gana peso en la estrategia del Gobierno de Canarias y de las patronales del sector como una de las vías para responder a la creciente demanda de vivienda en el archipiélago. Con ese objetivo, ambas partes firmaron este lunes un protocolo de colaboración que busca acelerar la implantación de este sistema productivo y favorecer la modernización de la actividad constructora.
Uno de los principales ejes del acuerdo será la puesta en marcha de dos Oficinas Técnicas de Construcción Industrializada, una en cada provincia, que contarán con una financiación de 200.000 euros para desarrollar labores de asesoramiento, formación e innovación dirigidas a empresas, profesionales y administraciones públicas.
Las nuevas oficinas tendrán además la misión de facilitar la incorporación de sistemas industrializados al sector, colaborar en la certificación y normalización de procesos, apoyar la tramitación de proyectos y realizar el seguimiento de experiencias piloto. También coordinarán actuaciones con distintas entidades públicas y privadas vinculadas al ámbito de la construcción y la industria.
La iniciativa se enmarca en la apuesta por un modelo constructivo basado en la fabricación previa de elementos en instalaciones industriales para su posterior ensamblaje en obra, una metodología que pretende reducir tiempos de ejecución, abaratar costes y mejorar tanto la calidad final de las edificaciones como la seguridad laboral.
Durante la presentación del convenio, la presidenta de la Federación Provincial de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife (Fepeco), Olga Sanfiel, defendió esta fórmula como una de las respuestas necesarias ante las dificultades de acceso a la vivienda que atraviesa Canarias. Además, destacó que varias empresas del archipiélago ya trabajan con este sistema y han comenzado a desarrollar proyectos bajo este modelo.
Por su parte, la presidenta de la Asociación de Empresarios Constructores y Promotores de Las Palmas, María Salud Gil, subrayó que el sector ha recorrido en los últimos años un importante proceso de transformación tecnológica que ahora permite afrontar con mayores garantías el salto hacia la industrialización.
Según explicó, ese proceso previo ha incluido la creación de oficinas de digitalización, programas específicos para empresas y espacios de innovación orientados a captar talento joven e incorporar nuevas herramientas tecnológicas a la actividad constructora. A su juicio, el siguiente paso pasa por consolidar procesos productivos más eficientes a través de la industrialización y la digitalización avanzada.
Gil reclamó además que la futura regulación estatal en esta materia contemple las particularidades de Canarias y tenga en cuenta los sobrecostes y condicionantes logísticos derivados de la condición insular.
Desde el Ejecutivo autonómico, el vicepresidente y consejero de Economía, Industria, Comercio y Autónomos, Manuel Domínguez, señaló que este acuerdo forma parte de la estrategia industrial del Gobierno y pretende acelerar la implantación de nuevos sistemas constructivos en las islas.
Domínguez destacó el papel de la colaboración entre administraciones y sector privado para impulsar este cambio y aseguró que la digitalización será un elemento determinante para incrementar la competitividad y la productividad de las empresas canarias. También incidió en la importancia de reforzar la formación especializada y garantizar la disponibilidad de profesionales cualificados para acompañar esta transformación.
El vicepresidente avanzó asimismo que el Gobierno trabaja ya en varias iniciativas piloto de vivienda industrializada en distintos municipios del archipiélago, entre ellos Ingenio, en Gran Canaria, con el objetivo de evaluar las posibilidades de este modelo en futuras promociones residenciales.
A juicio del Ejecutivo, la industrialización puede contribuir a incrementar la oferta de viviendas, facilitar la emancipación de los jóvenes y responder a las necesidades de mano de obra de diferentes sectores económicos. Además, considera que esta fórmula permitirá construir de manera más rápida y sostenible, ofreciendo una respuesta más ágil a los desafíos habitacionales que afronta actualmente Canarias.