Canarias vuelve a sentir la presión migratoria: El Hierro roza el límite y necesita agilizar los traslados

El CATE de San Andrés concentra cerca de 600 personas y prevé derivar alrededor de 400 a Tenerife esta semana. El repunte de llegadas lleva a Clavijo a reclamar más recursos y el despliegue de Frontex.

Canarias vuelve a afrontar una creciente presión sobre sus dispositivos de atención a personas migrantes. La señal más inmediata se encuentra en El Hierro: el Centro de Atención Temporal de Extranjeros de San Andrés alberga cerca de 600 personas y se aproxima a la saturación. La previsión es trasladar alrededor de 400 a Tenerife durante esta semana para aliviar la carga sobre la isla.

Estas derivaciones dependen de las plazas disponibles en los recursos tinerfeños. Si no existe capacidad suficiente, las personas deberán permanecer más tiempo en El Hierro, aumentando la presión sobre sus instalaciones y servicios de primera atención. El problema, por tanto, afecta también a la capacidad de mantener en funcionamiento la cadena de acogida y traslados entre islas.

El incremento de las llegadas refuerza esa preocupación. Según los datos aportados este martes por Cristina Valido, entre el 1 y el 11 de octubre llegaron 1.652 personas en 17 embarcaciones. Ese es el periodo que acompaña al balance localizado, aunque el rótulo de Televisión Canaria de la imagen lo resume como «en diez días».

Ante este escenario, Fernando Clavijo ha defendido el despliegue de Frontex y un refuerzo de los medios de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Coalición Canaria reclama, además, información al Estado y un plan de actuación que permita anticiparse a nuevas llegadas y garantizar una acogida digna.

La aceleración reciente convive con un acumulado anual inferior al de 2025: hasta el 30 de septiembre habían llegado por mar 7.133 personas, un 44,5% menos que en el mismo periodo del año anterior. Esa caída no elimina la presión puntual que puede provocar la concentración de desembarcos en pocos días. Los datos acreditan una situación próxima al límite en San Andrés, aunque no permiten afirmar que todo el sistema de acogida de Canarias esté colapsado.