Cerrojazo a la vivienda vacacional: piden limitarla al 10 % del parque residencial en Canarias para aliviar la crisis habitacional

Especialistas en geografía y vivienda han defendido la necesidad de reforzar la regulación del alquiler vacacional en Canarias y Baleares, apostando por medidas fiscales, urbanísticas y una mayor intervención pública para mejorar el acceso a la vivienda en ambos archipiélagos.

Durante el seminario sobre vivienda y dinámicas poblacionales celebrado en Palma, el catedrático de Geografía de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Juan Manuel Parreño, respaldó la conveniencia de establecer límites al uso turístico de las viviendas y consideró razonable que un máximo del 10 % del parque residencial pueda destinarse al alquiler vacacional.

El experto recordó que la reciente normativa impulsada en Canarias persigue precisamente reservar el 90 % de las viviendas para uso residencial, aunque advirtió de que esta medida no será suficiente por sí sola para resolver los problemas de acceso a la vivienda que afectan al Archipiélago.

“Es una cuestión de stock”, señaló Parreño, quien considera incompatible promover nueva construcción residencial mientras una parte significativa de las viviendas termina incorporándose al mercado turístico.

Además, planteó que en determinadas zonas especialmente tensionadas podría ser necesario impedir la creación de nuevas viviendas vacacionales. No obstante, reconoció que la retirada de licencias ya concedidas supondría importantes obstáculos legales y económicos debido a las posibles indemnizaciones que habría que afrontar.

Entre las propuestas planteadas figura también la creación de una tasa turística destinada específicamente a financiar políticas públicas de vivienda. “Hay que buscar mecanismos fiscales para que una parte del crecimiento económico revierta en vivienda”, afirmó.

Por su parte, el catedrático de Geografía de la Universidad de las Islas Baleares, Jesús González, enmarcó la situación actual dentro de una problemática que afecta a numerosos países y que, según explicó, es consecuencia de décadas de debilitamiento de las políticas públicas de vivienda.

El especialista sostuvo que territorios como Canarias y Baleares sufren especialmente las tensiones del mercado inmobiliario debido al peso de la actividad turística y al carácter especulativo que ha adquirido parte del sector residencial. “En territorios donde la especialización inmobiliaria es muy fuerte, el valor especulativo está por encima del valor de uso”, afirmó.

González coincidió en que limitar la vivienda vacacional puede contribuir a mejorar la situación, aunque insistió en que se trata de una medida insuficiente por sí sola. “Limitar el alquiler vacacional es una de las 20, 30 o 50 iniciativas que se pueden adoptar, pero por sí sola ni muchísimo menos va a solucionar el problema”, hizo hincapié.