Clavijo aprieta a Sánchez con el modelo vasco y recuerda la factura pendiente de 360 millones en los aeropuertos canarios

El Gobierno de Canarias elevó este martes el tono en el Parlamento autonómico al aprovechar el acuerdo alcanzado entre el Estado y el País Vasco sobre la gestión aeroportuaria para reforzar sus propias reivindicaciones. Fernando Clavijo y el consejero Pablo Rodríguez defendieron que el modelo vasco demuestra que es posible avanzar hacia fórmulas de cogestión real y que Canarias no puede quedarse atrás.

La tesis del Ejecutivo regional es clara: si Madrid ha abierto la puerta a una mayor participación institucional en Euskadi, el Archipiélago tiene aún más razones para reclamar capacidad de decisión sobre unas infraestructuras de las que depende su conectividad, su turismo y buena parte de su economía.

Pero la ofensiva política no se limita a la cogestión. Sobre la mesa continúa la reclamación de unos 360 millones de euros en inversiones aeroportuarias que Canarias considera fundamentales para modernizar instalaciones estratégicas y responder al crecimiento del tráfico aéreo. El Gobierno autonómico sostiene que no basta con participar en los órganos de decisión; también es necesario garantizar que las inversiones comprometidas lleguen a las Islas.

El mensaje lanzado desde el Parlamento fue contundente: el modelo vasco es solo el comienzo. Canarias quiere más capacidad de decisión, más inversiones y una mayor presencia en la planificación de unos aeropuertos que considera vitales para su futuro.

“No queremos una silla; queremos decidir y que lleguen las inversiones”

La estrategia de Clavijo pasa por convertir el precedente vasco en una palanca política para negociar con Madrid. En el Gobierno canario recuerdan que, además del debate competencial, sigue abierta la reivindicación de 360 millones de euros para actuaciones aeroportuarias consideradas prioritarias. La combinación de cogestión e inversiones se ha convertido así en el nuevo frente de presión del Archipiélago sobre el Estado.