El balance del devastador doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela continúa aumentando. Las últimas cifras elevan a 1.450 los fallecidos, entre ellos 17 ciudadanos españoles, mientras las labores de rescate prosiguen sin descanso entre edificios derrumbados y zonas completamente devastadas.
La mayor preocupación de los equipos de emergencia se centra ahora en las personas cuyo paradero sigue siendo desconocido. Naciones Unidas y otros organismos internacionales manejan una estimación de alrededor de 50.000 personas desaparecidas o no localizadas, una cifra que incluye tanto personas atrapadas bajo los escombros como ciudadanos con los que todavía no ha sido posible establecer contacto debido al colapso de las comunicaciones.
Más de 1.600 rescatistas internacionales trabajan ya sobre el terreno junto a los servicios de emergencia venezolanos. A pesar de que el plazo crítico para encontrar supervivientes se reduce con el paso de las horas, los equipos mantienen la búsqueda entre las ruinas de La Guaira, Caracas y otras localidades especialmente castigadas por los seísmos.
La ayuda llega a cuentagotas mientras la ONU teme decenas de miles de desaparecidos
La respuesta internacional continúa intensificándose, aunque la entrada de ayuda humanitaria sigue siendo insuficiente frente a la magnitud de la tragedia. El aeropuerto internacional de Maiquetía opera con fuertes restricciones y únicamente puede recibir un número limitado de vuelos humanitarios y militares, lo que ralentiza la llegada de hospitales de campaña, maquinaria pesada, medicamentos y equipos especializados.
Mientras tanto, la ONU mantiene como referencia una cifra cercana a las 50.000 personas desaparecidas o incomunicadas, un dato que podría reducirse conforme se restablezcan las comunicaciones y avancen las identificaciones, pero que refleja la enorme dimensión del desastre. Los organismos humanitarios advierten de que miles de personas podrían seguir atrapadas bajo los edificios colapsados y que el número final de víctimas podría aumentar significativamente en los próximos días.