El Gobierno de Canarias ha iniciado la modificación de la normativa que regula el teletrabajo en la Administración autonómica con el objetivo de mejorar su funcionamiento y adaptar el sistema a las nuevas exigencias organizativas y legales. El Consejo de Gobierno acordó este lunes solicitar el dictamen preceptivo al Consejo Consultivo sobre el proyecto de decreto impulsado por la Consejería de Presidencia, Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad, dirigida por Nieves Lady Barreto.
La reforma plantea nuevas condiciones para acceder a esta modalidad de trabajo a distancia, entre ellas la obligación de acreditar experiencia previa en la Administración autonómica durante al menos un año de forma ininterrumpida. Además, la persona solicitante deberá haber desempeñado durante un mínimo de tres meses consecutivos el mismo puesto —u otro de funciones equivalentes— dentro del mismo centro directivo antes de presentar la solicitud.
El Ejecutivo autonómico justifica estos cambios por la experiencia acumulada desde la entrada en vigor del Decreto 74/2023 y por las incidencias detectadas en los informes de evaluación elaborados por la Dirección General de Modernización y Calidad de los Servicios Públicos. A ello se suma la necesidad de adaptar la regulación a la Ley 2/2025, de medidas urgentes para la reducción de la temporalidad y la mejora de la calidad en el empleo público.
Entre las novedades más destacadas figura la incorporación en las relaciones de puestos de trabajo de una referencia expresa sobre si cada plaza puede desempeñarse o no mediante trabajo remoto. Asimismo, se modifica el criterio relativo al silencio administrativo en los procedimientos de autorización: si transcurren tres meses sin resolución expresa, la solicitud se entenderá desestimada.
El nuevo texto también establece que la persona responsable de cada unidad deberá elaborar un plan personal de trabajo para aquellos empleados cuyas solicitudes reciban informe favorable. La resolución final corresponderá a la persona titular del centro directivo donde esté adscrito el trabajador, que deberá autorizar o denegar la petición de forma motivada.
La futura regulación endurece igualmente los requisitos técnicos para teletrabajar. Los empleados deberán acreditar conocimientos suficientes en el uso de tecnologías de la información y manejo habitual de plataformas corporativas. Además, tendrán que disponer de un espacio adecuado para desarrollar su actividad con conexión a internet y adaptado a las normas de prevención de riesgos laborales.
A esto se añade la obligación de contar con herramientas de conectividad corporativas autorizadas, ya sea mediante aplicaciones específicas aprobadas por la Administración o a través de teléfono móvil corporativo integrado en la intranet del Gobierno de Canarias.
