El Tenerife pierde solidez en casa: una victoria en los últimos cinco partidos jugados en el Heliodoro

El CD Tenerife atraviesa su momento más irregular de la temporada como local justo cuando el calendario entra en su fase decisiva. Pese a liderar con autoridad el grupo I de Primera Federación con 66 puntos, y una ventaja de nueve sobre el Celta Fortuna, el rendimiento reciente en el Heliodoro Rodríguez López ha encendido ciertas señales de alerta.

El conjunto blanquiazul ha construido gran parte de su liderato desde la solidez mostrada durante meses en casa, pero esa fiabilidad se ha diluido en las últimas jornadas. Actualmente, el Tenerife es el cuarto mejor local de la categoría, con un balance de 10 victorias, tres empates y tres derrotas en 16 partidos, unos números que contrastan con la exigencia de un equipo llamado a cerrar cuanto antes el ascenso directo.

La tendencia reciente es el principal foco de preocupación. En los últimos cinco encuentros disputados en el Heliodoro, el Tenerife solo ha sido capaz de sumar una victoria, y además por la mínima y ante el colista, el CA Osasuna Promesas (1-0, jornada 29). Un resultado que, lejos de consolidar una reacción, quedó como un espejismo dentro de una dinámica gris.

Si se analiza la secuencia completa, el bajón es evidente. En la jornada 24, el Tenerife cayó 0-1 frente al Racing de Ferrol; en la jornada 26 empató 2-2 ante el Real Avilés; en la jornada 27 firmó otro empate, esta vez 1-1 frente al CD Lugo; tras la mencionada victoria ante Osasuna Promesas, volvió a tropezar en la jornada 31 con un 1-1 ante el CP Cacereño.

Cuatro empates y una derrota en ese tramo, con solo un triunfo ajustado ante el último clasificado, dibujan un escenario poco habitual en un líder tan sólido durante el resto del curso. Más allá de los resultados, la sensación es de un equipo al que le está costando cerrar los partidos en casa, cediendo puntos que, en otro contexto, podrían resultar decisivos.