Gobierno y oposición encarnizan el debate sobre Ceuta: «Su silencio es una vergüenza»

La eficacia de los contactos con el Reino de Marruecos para frenar la entrada de migración irregular se ha instalado en el centro del debate político. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado mantener comunicación diaria con su homólogo del país vecino, a quien transmitió de inmediato que «los que entran vuelven; esto hay que frenarlo inmediatamente y no puede volver a ocurrir». No obstante, estas explicaciones han recibido duras réplicas en la Cámara Baja: la diputada popular Cayetana Álvarez de Toledo ironizó al calificar las gestiones diplomáticas afirmando que «ni el inspector Clouseau», mientras que la portavoz de Vox, Pepa Millán, reprochó al Ejecutivo culpar a las Fuerzas de Seguridad y a la Justicia para no «incomodar a Marruecos».

Durante el Pleno del Congreso, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, elevó el tono para exigir explicaciones sobre el diálogo directo con Rabat y aseveró que «su silencio es una vergüenza». Feijóo remarcó que las autoridades marroquíes han confirmado su disposición a aceptar la devolución de las personas que entraron de manera irregular, incluidos los menores y ciudadanos de terceros países, afeando a la Moncloa su pasividad: «O prefiere cronificar el problema, o usted es un incompetente, o alguien aquí está mintiendo».

En respuesta a las embestidas contra la actuación de su departamento, el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, defendió la labor del Ejecutivo contraponiéndola a la gestión realizada en su día por el PP ante diversas crisis y concluyó: «Hago bien en seguir en este Gobierno». Por su parte, el presidente Pedro Sánchez tildó la postura del PP de patriotismo «de quita y pon» y de poner «palos en la rueda». Al ser cuestionado sobre los entre 700 y 1.000 menores sin tutelar que continúan en las calles de la ciudad autónoma, derivó la responsabilidad hacia el Gobierno ceutí: «Eso a Vivas, pregúntele».

Desde las filas gubernamentales argumentan que las competencias en materia de infancia corresponden a las autonomías y lamentan que el mandatario ceutí, Juan Jesús Vivas, rechace las vías ofrecidas, como la derivación a entidades privadas o la acogida de 500 jóvenes en la península. Como contrapartida, la portavoz del grupo popular, Ester Muñoz, acusó al presidente del Gobierno de tirar «balones fuera», señalando que la actitud de Sánchez refleja «el tipo de personaje que parasita la Moncloa» y criticando su desconexión de la crisis: «No va con él, no va con Ceuta, no va con España (…) Él está en sus listas de TikTok, en su música, que le dejen descansar y que tiene derecho a tener vacaciones».