El Gobierno de Canarias espera poder arrancar antes del verano las obras de mejora de la GC-1 a su paso por Telde, un proyecto destinado a aliviar uno de los tramos con mayor densidad de tráfico de Gran Canaria mediante la construcción de un cuarto carril en ambos sentidos entre La Mareta y Bocabarranco.
La actuación, centrada en la ampliación de la capacidad y la mejora de los accesos y enlaces en el tramo comprendido entre La Estrella y Las Terrazas, busca reducir los problemas de congestión en una vía que registra una intensidad media diaria de 163.264 vehículos.
El consejero de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad del Gobierno de Canarias, Pablo Rodríguez, presentó el proyecto en la Casa Condal de Telde, destacando el consenso institucional alcanzado para abordar la saturación de esta infraestructura estratégica.
En el acto participaron también representantes del Cabildo de Gran Canaria y del Ayuntamiento de Telde, entre ellos el presidente insular Antonio Morales, el vicepresidente y consejero de Obras Públicas del Cabildo Augusto Hidalgo, así como el alcalde de Telde, Juan Antonio Peña.
Según explicó el equipo técnico del proyecto, la intervención se centrará especialmente en el punto más conflictivo del trazado, donde actualmente se produce un efecto embudo al pasar de cuatro a tres carriles en el entorno de La Mareta, lo que genera importantes retenciones en función de las horas punta.
El director del proyecto, Oswaldo Medina, detalló que la obra permitirá incrementar la capacidad de la vía y mejorar la fluidez del tráfico en ambos sentidos.
“El objetivo principal es ganar capacidad estructural en la vía, eliminar ese cuello de botella y mejorar los accesos a La Mareta, La Estrella, La Pardilla y Bocabarranco”, señaló.
Medina añadió que los flujos de tráfico hacen necesario este refuerzo, ya que por las mañanas el colapso se concentra en dirección sur, mientras que por las tardes afecta al sentido hacia la capital.
El proyecto cuenta con un presupuesto superior a los 9 millones de euros, además de un millón adicional destinado al control y vigilancia de las obras, y contempla la posibilidad de aperturas parciales, como la habilitación de nuevos accesos en La Pardilla durante el desarrollo de los trabajos.
Actualmente, el proceso de licitación ha concluido su fase de presentación de ofertas, con varias empresas concurrentes, por lo que el inicio de las obras dependerá de que no se presenten recursos en los próximos meses.