El presidente de la CEOE de Tenerife, Pedro Alfonso, ha mostrado su preocupación por la evolución de la inflación en España y Canarias, al considerar que el diferencial respecto a la zona euro puede convertirse en un serio problema para la competitividad de la economía.
Los últimos datos del IPC correspondientes a junio sitúan la inflación anual en el 3,2% en España y en el 3,4% en Canarias, mientras que la inflación de la unión monetaria europea se mueve en torno al 1,9%. Una diferencia que, según Alfonso, supone prácticamente duplicar el ritmo de crecimiento de los precios respecto a los principales socios europeos.
El dirigente empresarial advirtió de que este escenario encarece los costes para empresas y familias y resta capacidad para competir en un mercado cada vez más globalizado.
Pedro Alfonso quiso además desvincular esta evolución de los precios de una supuesta falta de entendimiento entre empresarios y sindicatos. Recordó que los datos de los primeros meses del año reflejan que los salarios pactados en convenio colectivo aumentan alrededor de un 4%, demostrando, a su juicio, el compromiso del tejido empresarial con la mejora progresiva de las retribuciones conforme evoluciona la economía.
El presidente de la patronal tinerfeña insistió en que el diálogo social debe seguir fortaleciéndose, aunque subrayó que las cifras evidencian que las empresas continúan haciendo un esfuerzo para mejorar los salarios sin perder de vista la sostenibilidad y la competitividad.
Pedro Alfonso: “La mejora salarial siempre ha estado sobre la mesa”
Pedro Alfonso defendió que el empresariado mantiene su compromiso con el incremento de los salarios. “Incluso en momentos en los que el diálogo social no es todo lo fluido que debería ser, los datos demuestran que los salarios de convenio están creciendo en torno al 4%. El compromiso de los empresarios de mejorar las retribuciones a medida que mejora la economía siempre ha estado encima de la mesa”, afirmó. Según la CEOE de Tenerife, el verdadero desafío pasa ahora por contener la inflación para evitar que España y Canarias pierdan competitividad frente al resto de Europa.