La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha reconocido la existencia de tres encuentros con la exmilitante del PSOE Leire Díez, en los que, según ha precisado, no se abordaron asuntos relacionados con el instituto armado salvo en una ocasión puntual en la que se le trasladó una petición que fue rechazada de forma inmediata.
La confirmación se produce tras los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) incorporados a la investigación que dirige el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, en el marco del caso en el que se analizan supuestas maniobras para desestabilizar causas judiciales vinculadas al Gobierno y al PSOE.
En un comunicado difundido por la Guardia Civil, González sostiene que tras esos encuentros no volvió a mantener ningún contacto con la exmilitante socialista y subraya que “jamás ha participado en ninguna operación contra ninguna unidad de la Guardia Civil”, defendiendo su “respeto y admiración” hacia la institución.
Según el relato oficial, el primer contacto entre ambas se produjo cuando González ejercía como delegada del Gobierno en Madrid y Díez ocupaba un cargo directivo en Correos. Aquel vínculo, según la versión de la directora, se limitó a intercambios de mensajes relacionados con movilizaciones laborales en la empresa pública, sin que se llegaran a producir encuentros personales en esa etapa.
Tras su nombramiento al frente de la Dirección General de la Guardia Civil, Leire Díez solicitó un encuentro que tuvo lugar en una cafetería cercana a la sede del cuerpo. Se trató, según el comunicado, de una reunión breve, de unos quince minutos, en la que no se abordaron cuestiones operativas ni de funcionamiento de la institución.
Meses después se produjo un segundo contacto, inicialmente aplazado por motivos familiares, que se desarrolló en circunstancias similares. En ese encuentro, según la versión de la Guardia Civil, Díez realizó una petición concreta relacionada con la posible reincorporación del comandante Rubén Villalba, investigado en el caso Koldo, solicitud que fue rechazada de inmediato por la directora general.
González habría recordado en ese momento que el citado oficial se encontraba sin destino debido a su situación judicial, dando por concluida la reunión en ese mismo instante.
Tras conocerse la existencia de estos contactos, la directora general trasladó su respaldo a los responsables de la Policía Judicial y de la UCO, a quienes expresó su “máximo apoyo” en el desarrollo de sus investigaciones, incluyendo al teniente coronel Antonio Balas, según recoge el comunicado.
La Guardia Civil insiste además en que la directora general no ha interferido en ninguna investigación policial y defiende la plena autonomía de la Policía Judicial, al tiempo que reafirma su compromiso con el trabajo de los agentes en el marco de las causas en curso.