La inflación cierra junio en el 3,2 % pese al alza del IVA energético

La inflación en España se mantuvo en junio en el 3,2 % en tasa interanual, según los datos definitivos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El dato confirma el avance difundido hace dos semanas y llega en un mes marcado por la recuperación del IVA del gas y la electricidad al 21 %, aunque el descenso del precio de los combustibles contribuyó a contener el incremento general de los precios.

El Ministerio de Economía considera que el comportamiento del IPC demuestra que «esta estabilidad corrobora que el plan de respuesta del Gobierno sigue cumpliendo su objetivo: amortiguar el impacto de la guerra de Irán sobre la inflación y proteger el poder adquisitivo de los hogares». Además, añade que «El Gobierno seguirá monitorizando la evolución de los precios, minuto a minuto, de la mano de los agentes sociales y de los sectores más afectados. España está mejor preparada que nunca ante shocks como la guerra de Irán».

El principal impulso al alza procedió de la vivienda. Este grupo elevó sus precios un 4,7 % respecto al mismo mes del año anterior, tres puntos más que en mayo, debido al encarecimiento de la electricidad y, en menor medida, del gas, tras el fin de las bonificaciones fiscales aplicadas desde el 1 de junio. Estas medidas extraordinarias habían sido aprobadas para mitigar el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los precios energéticos.

En sentido contrario, el abaratamiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales permitió moderar el avance del índice general. Gracias a ello, el transporte registró una subida interanual del 5,1 %, más de dos puntos inferior a la del mes anterior, mientras continuaban vigentes determinadas rebajas fiscales y ayudas dirigidas a sectores como el agrícola y el del transporte.

El detalle del informe refleja también que la inflación subyacente, que excluye los alimentos frescos y la energía por su mayor volatilidad, descendió una décima respecto a mayo y quedó en el 2,9 %. Por su parte, la inflación a impuestos constantes alcanzó el 4 %, es decir, ocho décimas por encima del IPC general.

En alimentación, el Ministerio de Economía destaca que el grupo de alimentos y bebidas no alcohólicas registró una subida anual del 1,9 %, la más reducida desde enero de 2025, lo que considera «un respiro directo en el carrito de la compra de los hogares». Sin embargo, algunos productos continuaron experimentando fuertes incrementos, como los huevos, con un aumento del 14,1 %; la carne de vacuno, del 11 %; y el pescado fresco y congelado, del 8,8 %.

Entre los productos con mayores incrementos de precios durante el último año figuran los combustibles líquidos, con una subida del 28,5 %; la recogida de basuras y el transporte combinado de pasajeros, ambos con un 26,6 %; la joyería y los relojes de pulsera, con un 25,3 %; y la ropa para bebés, que se encareció un 16,5 %. En cambio, las mayores bajadas correspondieron a las frutas tropicales (-22,7 %), el butano y el propano (-14,4 %), otras frutas frescas (-8,2 %), los equipos audiovisuales (-6,7 %) y los periódicos (-4,1 %).

En comparación con mayo, los precios aumentaron un 0,6 %. Este avance estuvo impulsado principalmente por el encarecimiento de la vivienda, las actividades recreativas, deportivas y culturales —especialmente los paquetes turísticos— y los restaurantes y alojamientos. Por el contrario, el transporte registró un descenso mensual del 1,3 % debido a la caída del precio de los carburantes.

Por comunidades autónomas, Madrid registró la inflación más elevada, con un 3,8 %, mientras que Extremadura presentó la tasa más baja, situada en el 2,4 %. En cuanto al índice armonizado para la comparación con el resto de la Unión Europea, el IPCA se mantuvo en el 3,6 % interanual, con un incremento mensual del 0,6 %.