Rosa Dávila desbloquea el futuro del Polígono Industrial del Valle de Güímar

El Cabildo de Tenerife ha puesto fin a más de una década de bloqueo administrativo en el Polígono Industrial del Valle de Güímar con la constitución oficial de la Entidad Urbanística de Conservación (EUC), un paso considerado histórico para uno de los principales motores económicos de la isla. La presidenta insular, Rosa Dávila, encabezó un acto que marca el inicio de una nueva etapa para un recinto estratégico que llevaba 11 años esperando un modelo estable de gestión.

La nueva entidad permitirá que Cabildo, ayuntamientos, empresarios y propietarios compartan la responsabilidad sobre el mantenimiento de las infraestructuras, los accesos, la conservación de las zonas comunes y la planificación de futuras inversiones. El objetivo es dotar al polígono de una gestión moderna, ágil y adaptada a las necesidades de un espacio que concentra una parte esencial de la actividad industrial y logística del sur de Tenerife.

Desde la Corporación insular destacan que este desbloqueo ofrece mayor seguridad jurídica a las empresas, mejora la coordinación entre administraciones y facilita la llegada de nuevas inversiones. Además, la creación de la EUC permitirá afrontar actuaciones pendientes desde hace años para modernizar las instalaciones y reforzar la competitividad de un enclave clave para la economía tinerfeña.

Con este acuerdo, el Cabildo considera cerrada una de las etapas más complejas en la historia del Polígono Industrial del Valle de Güímar. La prioridad pasa ahora por reorganizar los servicios, mejorar la conservación de las infraestructuras y convertir este gran espacio empresarial en un referente para la implantación de nuevas empresas, la creación de empleo y el desarrollo económico de Tenerife.

Un motor económico con una nueva hoja de ruta

La Entidad Urbanística de Conservación permitirá una gestión compartida entre el sector público y los propietarios del polígono, asegurando financiación para el mantenimiento y la mejora de los servicios. Tras más de una década de parálisis, el Valle de Güímar inicia una nueva etapa con el objetivo de ganar competitividad, atraer inversión y consolidarse como uno de los grandes polos industriales de Canarias.