La presión migratoria vuelve a crecer con fuerza en el Archipiélago. Más de 2.000 personas han alcanzado Canarias durante la última semana, en un repunte que ha tenido este lunes uno de sus episodios más importantes con el rescate y desembarco en El Hierro de 557 migrantes que viajaban en tres cayucos.
La Restinga volvió a convertirse durante la madrugada y la mañana del lunes en uno de los principales puntos de recepción de la Ruta Atlántica. El primero de los cayucos transportaba a 268 personas, entre ellas 17 mujeres y cuatro menores, que aseguraron haber permanecido once días en el mar después de partir desde Guinea-Bisáu. Tres ocupantes necesitaron asistencia sanitaria y uno tuvo que ser trasladado al hospital.
Posteriormente fue localizada una segunda embarcación con 99 personas a unos 65 kilómetros de La Restinga. El tercer cayuco, detectado por el SIVE al sur de la isla, llevaba 190 ocupantes. La suma de las tres expediciones elevó a 557 las personas desembarcadas en El Hierro durante este lunes.
El dato adquiere todavía mayor dimensión al observar lo ocurrido durante los últimos días. Las sucesivas expediciones hacia El Hierro y Lanzarote han provocado que las llegadas de la última semana superen ya las 2.000 personas, confirmando una aceleración de la Ruta Canaria cuando septiembre encara su recta final.
El Ejecutivo autonómico ha reconocido su preocupación ante este cambio de tendencia. El portavoz del Gobierno de Canarias, Alfonso Cabello, señaló este lunes el fuerte incremento registrado durante septiembre respecto al mismo periodo del año anterior y admitió que todavía resulta difícil determinar si se trata de un episodio puntual o del comienzo de una nueva fase de mayor presión migratoria.
El Hierro vuelve así a quedar en primera línea. Los 557 migrantes desembarcados este lunes y las más de 2.000 llegadas acumuladas durante la última semana vuelven a poner sobre la mesa la capacidad de acogida del Archipiélago y la respuesta del Estado ante una Ruta Atlántica que vuelve a acelerar.
