El sector da su visto bueno al nuevo sistema de control que regulará la entrada de taxis precontratados en Gando. Etiquetas RFID, lectura de matrículas y autorización previa permitirán saber quién entra, para qué servicio y si cumple los requisitos establecidos.
Los taxistas de Gran Canaria han alcanzado un entendimiento sobre el nuevo sistema de control de accesos al Aeropuerto de Gran Canaria, una medida destinada a ordenar los servicios de ‘transfer’ y reducir los conflictos que durante años han acompañado a la recogida de pasajeros en Gando.
El acuerdo supone un paso importante porque el sector ve con buenos ojos la implantación de un procedimiento que permitirá identificar con mayor precisión a los taxis que acceden al recinto aeroportuario desde municipios distintos de Telde e Ingenio.
El nuevo modelo incorpora etiquetas RFID asociadas a cada vehículo, además de sistemas de lectura de matrículas y controles en los puntos de entrada y salida. De esta manera, será posible comprobar en tiempo real si el taxi que pretende acceder dispone de un servicio previamente contratado y de la correspondiente autorización.
La intención es poner orden en un espacio especialmente sensible, donde conviven los taxis que operan habitualmente en el aeropuerto con vehículos procedentes de otros municipios que acuden a realizar servicios concertados.
El sector considera positivo que exista un sistema claro y objetivo que permita distinguir entre quienes entran con un ‘transfer’ autorizado y quienes puedan intentar operar al margen de las condiciones establecidas.
El control también permitirá hacer un seguimiento más preciso del número de servicios realizados por cada licencia y evitar prácticas que hasta ahora generaban dudas o malestar entre los profesionales.
La medida se implantará de forma progresiva y contará con un periodo de adaptación antes de su funcionamiento definitivo.
El entendimiento alcanzado reduce la tensión entre las distintas partes y abre una nueva etapa en la organización del transporte en Gando.
La idea es sencilla: reglas claras, controles iguales para todos y menos espacio para la picaresca.
Los taxistas de Gran Canaria llegan así a un acuerdo para ordenar el aeropuerto y poner coto a los accesos sin control.
