El alcalde de San Cristóbal de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez (PSOE), ha cargado con dureza contra el vicepresidente del Cabildo de Tenerife y responsable insular de Deportes, Lope Afonso (PP), después de las declaraciones realizadas por este en Radio Marca Tenerife sobre el futuro de las grandes infraestructuras deportivas de la isla y, especialmente, sobre el nuevo pabellón que proyecta el gobierno municipal lagunero.
«No sé si es por desconocimiento o por maldad, que espero que sea lo primero». Con esas palabras respondió Gutiérrez a Afonso, elevando considerablemente el tono de una controversia que enfrenta ya dos planteamientos diferentes: el pabellón municipal multiusos que La Laguna quiere levantar en Las Mantecas y el denominado Tenerife Arena que impulsa el Cabildo.
Afonso explicó en Radio Marca que la institución insular había encargado a Gestur un estudio para determinar qué suelos reúnen las condiciones adecuadas para albergar grandes infraestructuras deportivas. Un análisis en el que el Cabildo pretende encajar el futuro Tenerife Arena atendiendo, entre otras cuestiones, a la movilidad y a la capacidad para concentrar miles de personas.
La respuesta de Luis Yeray Gutiérrez ha sido contundente. El alcalde considera que el debate insular no puede servir para cuestionar una iniciativa que La Laguna lleva tiempo desarrollando y que tiene un carácter inequívocamente municipal.
«Cuando nosotros proyectamos un pabellón en La Laguna era un pabellón municipal, por las necesidades que tenía y tiene el municipio de San Cristóbal de La Laguna», recalcó.
El proyecto defendido por el gobierno municipal contempla un gran recinto multifuncional en Las Mantecas, con capacidad aproximada para 10.000 espectadores y concebido no exclusivamente para el baloncesto. La intención es que pueda albergar competiciones deportivas de primer nivel, pero también conciertos, congresos, ferias y grandes acontecimientos.
Gutiérrez defendió además que el Ayuntamiento dispone de suelo municipal para desarrollar la infraestructura y mostró documentación para acreditar la titularidad de los terrenos. Precisamente ahí situó una de sus principales críticas al Cabildo: no entiende que la institución insular estudie incluso la adquisición de suelo cuando La Laguna plantea terrenos de titularidad pública disponibles para desarrollar una gran infraestructura.
El alcalde socialista llegó a hablar de intentos de «boicotear» proyectos de naturaleza municipal y calificó de «desafortunadas» las manifestaciones realizadas desde el Cabildo. «No le tengo que hacer la campaña absolutamente a nadie ni a nada», advirtió.
El choque adquiere también una evidente lectura política. Gutiérrez gobierna La Laguna desde el PSOE mientras que Afonso es uno de los principales dirigentes del PP en Tenerife y vicepresidente de un Cabildo gobernado mediante el pacto entre Coalición Canaria y los populares.
Pese a la polémica, Luis Yeray Gutiérrez quiso despejar cualquier duda sobre el futuro del proyecto. La Laguna no piensa renunciar a su gran pabellón municipal.
«El municipio de San Cristóbal de La Laguna no va a cesar en su empeño», sentenció.
«¿Tenerife empieza y termina en Santa Cruz?»
Luis Yeray Gutiérrez no limitó su respuesta a Lope Afonso al futuro pabellón municipal de La Laguna. El alcalde elevó el debate y puso sobre la mesa una cuestión que lleva años sobrevolando la política insular: el reparto territorial de las grandes inversiones e infraestructuras de Tenerife.
«¿La isla de Tenerife termina y empieza en Santa Cruz de Tenerife?», preguntó Gutiérrez, antes de reivindicar el derecho de La Laguna y del resto de municipios a proyectar infraestructuras capaces de generar actividad económica, deportiva y social.
El alcalde fue especialmente crítico con la posibilidad de destinar dinero público a la adquisición de nuevos terrenos cuando La Laguna sostiene que dispone de suelo de titularidad municipal, y por tanto con coste cero para su adquisición, donde desarrollar una instalación de estas características.
«Ya algunos empezamos a cansarnos de que solamente se pueda trabajar y desarrollar o crear infraestructuras necesarias en Santa Cruz», afirmó.
Gutiérrez insistió en que La Laguna no pretende entrar en una batalla contra la capital ni impedir que el Cabildo impulse otros proyectos. De hecho, aseguró no tener «nada en contra» de las infraestructuras deportivas que puedan desarrollarse fuera de su municipio. Lo que reclama es equidad insular.
El mensaje lanzado al Cabildo es, por tanto, mucho más amplio que la discusión sobre un pabellón: La Laguna quiere participar en la Tenerife de los grandes proyectos y no acepta que Santa Cruz concentre por sistema las principales infraestructuras.
Para Gutiérrez, además, el debate no puede estar condicionado por el calendario electoral. La planificación de una ciudad, defendió, debe realizarse pensando en los próximos diez años y no «a siete meses de unas elecciones» ni buscando «meterle el dedo en el ojo» al adversario político.
La batalla por el pabellón abre así otra discusión de mayor calado: cómo se reparten las grandes inversiones y hasta dónde debe llegar el equilibrio territorial dentro de Tenerife.
