El ministro del Interior y exmagistrado de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska, ha elevado al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) una dura queja contra el juez Juan Carlos Peinado por cuestionar en una resolución judicial la actuación de los escoltas de Begoña Gómez. El titular de Interior considera que las afirmaciones del magistrado ponen en duda sin pruebas la profesionalidad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y ha pedido al órgano de gobierno de los jueces que adopte las medidas que estime oportunas.
La polémica se produce después de que Peinado justificara la retirada del pasaporte y la prohibición de salida de España a Begoña Gómez alegando, entre otros argumentos, un posible riesgo de fuga. En su auto, el juez llegó a plantear que la protección policial de la esposa del presidente del Gobierno no constituía una garantía suficiente, una reflexión que ha provocado una fuerte reacción tanto del Ministerio del Interior como de sindicatos policiales.
Marlaska ha calificado la situación como una acusación de máxima gravedad contra los agentes encargados de la escolta y sus mandos, defendiendo que la actuación policial se desarrolla siempre dentro de la legalidad. La queja se suma además a otros enfrentamientos recientes entre miembros del Gobierno y el magistrado instructor del caso Begoña Gómez.
El choque abre un nuevo frente entre el Ejecutivo y el juez que ha decidido abrir juicio oral contra la esposa de Pedro Sánchez. Mientras el Gobierno denuncia una actuación desproporcionada y cuestiona algunas decisiones del magistrado, Peinado mantiene que existen indicios suficientes para llevar la causa a juicio y justificar las medidas cautelares adoptadas.