La sanidad pública canaria afrontará a partir del próximo lunes un nuevo escenario de tensión laboral tras el anuncio del sindicato CESM Canarias de suspender la realización de servicios extraordinarios por parte de los facultativos. La medida está dentro de la iniciativa nacional “STOP FUNCIONA” y afecta a actividades asistenciales que se desarrollan fuera de la jornada ordinaria y que dependen de la participación voluntaria de los médicos.
La decisión supondrá la paralización de programas especiales, prolongaciones voluntarias de jornada y otras actuaciones extraordinarias que habitualmente contribuyen a reforzar la actividad asistencial de los centros sanitarios. Según la organización sindical, estas tareas han desempeñado un papel relevante en la reducción de listas de espera y en el mantenimiento de determinados niveles de respuesta del sistema sanitario.
CESM Canarias sostiene que una parte significativa de la actividad sanitaria se ha venido apoyando en el compromiso adicional de los profesionales, quienes, más allá de sus obligaciones contractuales, han asumido de forma voluntaria una carga asistencial suplementaria para compensar las carencias estructurales existentes.
El sindicato asegura que la medida no debe interpretarse como una huelga, sino como la retirada de una colaboración voluntaria que, a su juicio, no puede prolongarse indefinidamente sin que se produzcan avances en la negociación de las condiciones laborales de los facultativos.
Entre las principales demandas del colectivo figuran mejoras salariales, el cumplimiento de acuerdos pendientes, una adecuación de las plantillas a las necesidades reales del sistema sanitario y cambios en la regulación de las guardias médicas y los periodos de descanso. Asimismo, reclaman un mayor reconocimiento profesional acorde con la responsabilidad que asumen en el ejercicio de su actividad.
La organización médica denuncia que, pese a los compromisos adquiridos por responsables del Servicio Canario de la Salud, todavía no se han presentado propuestas concretas por escrito ni un calendario de negociación que permita abordar los problemas estructurales que afectan a la profesión en las islas.
En este contexto, CESM Canarias responsabiliza al Gobierno autonómico de las posibles consecuencias derivadas de la falta de acuerdos y considera imprescindible abrir de forma inmediata un proceso negociador que permita alcanzar soluciones para el sistema sanitario y sus profesionales.
La medida ya ha sido comunicada en los cuatro grandes hospitales de las islas capitalinas, además del servicio de Radiología del Hospital Doctor Molina Orosa, en Lanzarote. No obstante, el sindicato advierte de que la adhesión podría ampliarse en los próximos días a otros servicios y centros sanitarios a medida que concluyan sus procedimientos internos.
Desde la organización aseguran que la suspensión de la actividad extraordinaria constituye una herramienta “legítima, proporcionada y reversible”, cuyo objetivo es impulsar una negociación efectiva con la administración sanitaria. Entre las aspiraciones del colectivo también figura la creación de un estatuto específico para la profesión médica a nivel estatal.