Más impuestos, más recaudación: Canarias ingresa 785 millones en solo tres meses

La recaudación tributaria sigue al alza en Canarias. La Administración autonómica ingresó 784,8 millones de euros durante el primer trimestre de 2026, un 2% más que en el mismo periodo del año anterior. El principal motor de ese incremento fue el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC), que aportó 707 millones de euros, un 2,4% más que entre enero y marzo de 2025, según los últimos datos oficiales de la Estadística de Recaudación Tributaria del Instituto Canario de Estadística (ISTAC).

El aumento de los ingresos públicos llega en un momento especialmente significativo para miles de contribuyentes, cuando la campaña de la declaración de la Renta entra en su recta final y autónomos y empresas afrontan también sus liquidaciones periódicas ante las distintas administraciones tributarias.

A la recaudación del IGIC se suman otros tributos propios y cedidos que consolidan una tendencia de crecimiento de los ingresos públicos en Canarias. La evolución responde tanto al mantenimiento de la actividad económica como al incremento de las bases imponibles y del consumo, factores que repercuten directamente en la caja de las administraciones.

Los datos vuelven a abrir el debate sobre el equilibrio entre la necesidad de financiar los servicios públicos y el esfuerzo económico que realizan familias y empresas. Mientras la Hacienda autonómica continúa incrementando su recaudación, los contribuyentes encaran uno de los periodos del año con mayor concentración de obligaciones fiscales, marcado por la declaración de la Renta, los pagos fraccionados y las liquidaciones trimestrales de impuestos.

Un calendario fiscal que apenas da tregua a familias, autónomos y empresas

La presión administrativa que soportan los contribuyentes no se limita a un único impuesto. A lo largo del año, ciudadanos y empresas deben atender obligaciones ante la Agencia Tributaria Canaria y la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT).

En el ámbito autonómico destacan el IGIC, el AIEM, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, entre otros tributos gestionados por la Hacienda canaria.

A nivel estatal se añaden la declaración de la Renta (IRPF), el Impuesto sobre Sociedades, el IVA (en la Península), las retenciones, los pagos fraccionados de autónomos y empresas, así como múltiples obligaciones informativas y censales.

El resultado es un calendario prácticamente permanente de declaraciones, liquidaciones y pagos durante todo el ejercicio. Organizaciones empresariales y colectivos de autónomos llevan años reclamando una simplificación administrativa y una reducción de la carga burocrática, al considerar que el elevado número de obligaciones tributarias consume recursos, tiempo y liquidez, especialmente en las pequeñas y medianas empresas. Mientras tanto, las administraciones públicas continúan registrando una evolución positiva de la recaudación tributaria.