El vecino lleva años siendo el vínculo entre la fauna marina del Muelle de Vueltas y generaciones de niños. Ahora continúa bajando a ver a los animales, pero ya no los alimenta tras la advertencia de las autoridades. La legislación contempla sanciones de hasta 200.000 euros cuando la infracción es calificada como grave.
Hasta 200.000 euros de multa
La Ley 42/2007, de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, contempla para las infracciones graves multas de entre 3.001 y 200.000 euros. Eso no significa que a Toño se le haya impuesto esa sanción ni que alimentar a los animales conlleve automáticamente el máximo: tendría que abrirse el correspondiente expediente y determinarse la infracción y su gravedad.
Pero el máximo de 200.000 euros marca ahora el límite de una tradición que durante años reunió a Toño, los niños y los chuchos y rayas del Muelle de Vueltas.
