El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y el Cabildo de Tenerife han puesto el acelerador a una de las mayores actuaciones hidráulicas desarrolladas en la capital durante los últimos años. El alcalde, José Manuel Bermúdez, y la presidenta insular, Rosa Dávila, visitaron las obras del nuevo colector interceptor de pluviales de la calle Punta de Anaga, una infraestructura estratégica destinada a minimizar el riesgo de inundaciones en el distrito Suroeste.
La actuación forma parte de un plan global de mejora de la red de drenaje y evacuación de aguas que ya supera los 20 millones de euros invertidos desde 2014 en barrios como Los Alisios, Santa María del Mar, Barranco Grande y zonas próximas a la TF-28.
El proyecto contempla la construcción de un gran colector subterráneo capaz de recoger y canalizar el agua de lluvia hacia el barranco, evitando colapsos e inundaciones en episodios de precipitaciones intensas. Desde el Ayuntamiento recuerdan que muchas de estas infraestructuras “no se ven”, pero resultan fundamentales para la seguridad de miles de vecinos del Suroeste.
Bermúdez defendió que Santa Cruz “está transformando infraestructuras históricamente olvidadas”, mientras Rosa Dávila subrayó la coordinación entre ambas administraciones para ejecutar obras hidráulicas “clave” frente a fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.
La actuación cuenta además con financiación europea vinculada a fondos Next Generation y se integra dentro del plan de modernización hidráulica y resiliencia urbana impulsado en la capital tinerfeña.
Qué se está haciendo en Punta de Anaga
La obra del nuevo colector interceptor de pluviales en Punta de Anaga está considerada una de las actuaciones hidráulicas más importantes actualmente en ejecución en Santa Cruz. El proyecto permitirá recoger el agua procedente de las zonas altas y derivarla hacia Barranco Grande mediante una red subterránea de gran capacidad. La actuación supera los 2 millones de euros y forma parte de un paquete global de inversiones que ya rebasa los 20 millones destinados a obras de pluviales en el distrito Suroeste desde 2014. Ayuntamiento y Cabildo sostienen que estas infraestructuras buscan reducir el impacto de lluvias torrenciales y evitar inundaciones históricas en barrios especialmente vulnerables de la capital.