La acampada instalada en la Puerta del Sol de Madrid encara su final tras más de un mes de protestas por el acceso a la vivienda. La mayoría de sus comisiones organizadoras ha anunciado su disolución progresiva y la salida de sus integrantes para trasladar la movilización a los barrios y preparar la huelga general del 11 de noviembre.
La decisión llega después de que la Delegación del Gobierno comunicara a los participantes que podría resultar legítimo poner fin a la concentración, después de semanas de permanencia en una de las plazas más transitadas de la capital.
El anuncio, sin embargo, no implica una retirada inmediata de todas las tiendas. Algunas comisiones y personas sin hogar continúan en el asentamiento, por lo que el desmontaje será gradual. Los promotores quieren mantener sus reivindicaciones y dar continuidad a la protesta mediante nuevas acciones fuera de Sol, con los barrios como escenario de movilización.
