Tenerife pone el foco en el cáncer de mama: prevenir, acompañar y vivir mejor durante el tratamiento

La oncología sale este fin de semana de las consultas para acercarse a pacientes y familias. Renacer Tenerife reúne a especialistas con una idea central: ofrecer información rigurosa, mejorar la prevención y ayudar a afrontar el cáncer desde una atención más humana e integral.

Tenerife ha convertido este viernes la lucha contra el cáncer en un espacio para hablar también de aquello que muchas veces queda fuera de la consulta: el miedo al diagnóstico, la alimentación, el ejercicio, la salud mental, la imagen corporal, la sexualidad o el acompañamiento de las familias.

El Recinto Ferial de Santa Cruz acoge desde hoy y hasta el domingo Renacer Tenerife 2026, pero el verdadero objetivo va mucho más allá de celebrar una feria. La iniciativa, impulsada por la periodista Yaiza Díaz, nació vinculada especialmente a la visibilización del cáncer de mama, el autocuidado y la oncología integrativa, reuniendo a pacientes, familiares y profesionales sanitarios.

El cáncer de mama ocupa precisamente un lugar central. Este viernes, el doctor Lucas Sanz, jefe de Sección de Oncología Médica del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, aborda el impacto que supone recibir el diagnóstico bajo el título «Esto no me puede estar pasando a mí». El programa continuará el sábado con cuestiones directamente relacionadas con la enfermedad, como la cirugía del cáncer de mama y los ensayos clínicos desarrollados en el Hospital Universitario de Canarias.

La idea es que combatir el cáncer no termine en administrar un tratamiento. También significa prevenir, detectar precozmente, informar al paciente, reducir el impacto físico y emocional de la enfermedad y mejorar su calidad de vida durante y después del proceso. El programa incluye psicooncología, nutrición, ejercicio físico adaptado, fisioterapia, meditación, cuidados paliativos y apoyo a familiares.

Las terapias complementarias planteadas durante estas jornadas se presentan como apoyo a los tratamientos médicos convencionales y no como sustitución de la medicina oncológica, una premisa que la propia organización incorpora expresamente al proyecto.

El paciente, en el centro

Renacer plantea así un cambio de perspectiva: detrás de cada diagnóstico existe una persona que necesita tratamiento, pero también respuestas, acompañamiento y herramientas para recuperar parte del control sobre su vida.

Durante tres días, oncólogos y otros especialistas abordarán desde los principales tipos de cáncer hasta nuevas terapias, nutrición, ejercicio, salud emocional y cuidados posteriores. El objetivo final es sencillo: que nadie tenga que afrontar el cáncer con más miedo, incertidumbre o soledad de la necesaria.