El Consejo de Gobierno Insular de Tenerife ha aprobado la adjudicación del nuevo contrato de seguridad para el Parque Nacional del Teide, una medida con la que se busca garantizar tanto la protección del espacio natural como la seguridad de los visitantes. La iniciativa forma parte de la estrategia del Cabildo para preservar uno de los principales símbolos naturales de la isla.
El contrato contempla la incorporación, antes de que finalice el mes, de 13 guardas rurales y tendrá una duración inicial de tres años desde su formalización. La inversión total asciende a 3.361.385,78 euros, incluyendo IGIC, y se distribuirá entre los ejercicios de 2026 y 2029.
La consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, destacó que “la adjudicación del contrato responde al compromiso del Cabildo de Tenerife con la protección de los espacios naturales, garantizando una gestión profesional, segura y eficiente del parque, al tiempo que se asegura la prevención de riesgos y la atención rápida ante cualquier contingencia.” Asimismo, subrayó la importancia del enclave al afirmar que “proteger el Teide es proteger a Tenerife y a su gente. Este esfuerzo es una medida para cuidar nuestro patrimonio más preciado”.
Por su parte, el director de Medio Natural, Pedro Millán, explicó que el nuevo personal estará coordinado por los agentes de medioambiente del parque. “Estarán supervisados y gestionados por los propios agentes de medioambiente del parque quienes organizaran y controlaran las tareas de vigilancia de estos nuevos compañeros. La gran extensión del parque, los múltiples accesos y el número de visitantes exigían más protección y con este trabajo conjunto vamos a poder cumplir todas las necesidades para ganar en más conservación y protección de una joya única en el mundo como es El Teide”, indicó.
El servicio se centrará en la prevención de riesgos y la vigilancia activa del entorno, con capacidad de respuesta ante emergencias como accidentes, incendios u otros incidentes. También incluirá el control de diversas zonas del parque y su entorno, como los miradores de Chipeque, Ayosa, Lomo del Retamar y Los Poleos, además de la coordinación de planes de contingencia.
El equipo adjudicatario contará con personal especializado, con formación en primeros auxilios, técnicas de vigilancia y atención al visitante, incluyendo competencias en varios idiomas para facilitar la comunicación con turistas internacionales.