El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, concluyó este viernes sin una decisión definitiva la reunión celebrada en la Casa Blanca con su equipo de seguridad nacional para analizar un posible acuerdo con Irán que permita consolidar el alto el fuego y avanzar hacia el final del conflicto.
Según informó el diario The New York Times, el encuentro, celebrado en la sala de crisis de la Casa Blanca y con una duración cercana a las dos horas, terminó sin que el mandatario aprobara el borrador de entendimiento que negocian ambas partes. No obstante, fuentes de la Administración estadounidense consideran que el acuerdo está próximo, aunque todavía persisten discrepancias en asuntos relevantes, entre ellos la gestión de los fondos iraníes bloqueados en el extranjero.
Horas antes de la reunión, Trump había reiterado públicamente las condiciones que considera esenciales para cualquier pacto. En un mensaje difundido a través de Truth Social, insistió en que Irán debe comprometerse a no desarrollar armamento nuclear y reclamó la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo.
El mandatario también aseguró que un eventual acuerdo incluiría la retirada de minas submarinas desplegadas en la zona, el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre el tráfico marítimo hacia puertos iraníes y la extracción del uranio altamente enriquecido almacenado por Teherán, una operación que se realizaría en coordinación con el Gobierno iraní y el Organismo Internacional de Energía Atómica para su posterior destrucción.
Pese a los avances, Trump subrayó que “no habrá intercambio de dinero” con Irán por el momento, dejando en suspenso una de las cuestiones que continúan generando debate en la negociación.
La reunión se produjo después de que la Casa Blanca anunciara el jueves la existencia de un acuerdo preliminar pendiente únicamente del visto bueno presidencial. Sin embargo, las autoridades iraníes han negado que exista un pacto cerrado, evidenciando las diferencias que todavía persisten entre ambas partes.
Las filtraciones conocidas en los últimos días apuntan a que el borrador contempla la reapertura gradual del estrecho de Ormuz, bloqueado parcialmente por Irán tras el inicio de la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. Asimismo, se prevé la extensión durante 60 días del actual alto el fuego con el objetivo de negociar un acuerdo más amplio sobre el programa nuclear iraní.
Entre las medidas estudiadas también figuran el levantamiento del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes, la flexibilización de determinadas sanciones económicas y la posible liberación de fondos iraníes congelados, aspectos que continúan siendo objeto de negociación antes de que pueda producirse un anuncio definitivo.