Ucrania golpea Moscú con su mayor ataque de drones y lleva la guerra al corazón de Rusia

La guerra entre Rusia y Ucrania ha entrado en una nueva fase de escalada. Ucrania lanzó en las últimas horas la mayor ofensiva con drones registrada hasta la fecha contra Moscú, alcanzando infraestructuras estratégicas en la capital rusa y obligando al cierre temporal de varios aeropuertos. Entre los objetivos afectados figura la refinería de Kapotnya, una instalación clave para el suministro energético de la región moscovita.

El ataque supone uno de los golpes más simbólicos sufridos por Rusia desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, al trasladar de forma directa el conflicto al entorno industrial y comercial de la capital. Las autoridades rusas activaron sistemas de defensa aérea y aseguraron haber interceptado gran parte de los aparatos no tripulados, aunque reconocieron incidencias en distintas zonas de la ciudad.

La ofensiva llega en un momento de máxima tensión en el frente y coincide con el endurecimiento del discurso del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que advirtió de que “si Ucrania arde, Moscú también arderá”, en referencia a la estrategia de responder a los ataques rusos llevando la presión militar al interior del territorio enemigo.

Mientras tanto, los combates continúan en varias regiones del este y sur de Ucrania, donde Rusia mantiene la presión sobre posiciones estratégicas. El intercambio de ataques de largo alcance evidencia que la guerra se encuentra cada vez más lejos de una solución negociada y que ambos bandos están dispuestos a intensificar sus operaciones para debilitar la capacidad logística y económica del adversario.