La Guardia Civil investiga a un hombre de 48 años en Borja, Zaragoza. Los tatuajes y una cicatriz que la menor plasmó en sus dibujos ayudaron a localizarlo.
La memoria de una niña de ocho años y los dibujos que realizó después de conseguir escapar han resultado claves para identificar al hombre que presuntamente intentó llevársela a una vivienda en Borja, Zaragoza. La Guardia Civil investiga al sospechoso, de 48 años, por un supuesto delito de detención ilegal.
Los hechos se produjeron a mediados de octubre, cuando la menor regresaba a su domicilio al mediodía. En el portal del edificio coincidió con un hombre que, después de saludarla, le ofreció golosinas para que lo acompañara a un piso del mismo inmueble.
Según la denuncia presentada por el padre, el sospechoso llegó a agarrarla del brazo y tirar de ella. La niña consiguió soltarse y refugiarse en su casa. El hombre también la habría amenazado con volver a por ella si explicaba lo sucedido a sus padres.
La investigación quedó en manos de agentes de la Guardia Civil de Tarazona. La menor aportó una descripción del individuo y dibujó algunos de sus rasgos más reconocibles: varios tatuajes en los brazos y una cicatriz en el rostro. Además, explicó que lo había visto anteriormente en un parque próximo a su domicilio.
Las pesquisas permitieron localizar al sospechoso el pasado 30 de octubre. Se trata de un hombre de nacionalidad española y vecino de una localidad cercana a Borja. Los investigadores comprobaron la coincidencia entre su apariencia y los detalles aportados por la niña, cuya capacidad de observación proporcionó una referencia visual relevante para esclarecer los hechos.
