El Cabildo de Gran Canaria ha hecho un llamamiento a la población para que extreme las medidas de prevención frente a los incendios forestales durante este verano, ante el incremento del riesgo provocado por las abundantes precipitaciones registradas en los últimos meses y los efectos del cambio climático.
Durante la presentación del dispositivo insular de prevención y extinción de incendios forestales, el presidente de la corporación, Antonio Morales, advirtió de que la isla afronta una situación especialmente delicada debido al crecimiento de la vegetación. Esta circunstancia ha llevado a adelantar al mes de junio la situación de alerta por riesgo de incendio forestal.
“Ha llovido mucho. Hay hierba por todas partes. El monte está cargado de combustible como pocas veces lo hemos visto. El peligro es real, es inmenso y es inmediato”, señaló Morales al describir el escenario al que se enfrenta la isla durante los próximos meses.
Para hacer frente a posibles emergencias, el Cabildo dispone de un operativo formado por unas 1.000 personas preparadas para intervenir de manera inmediata. El dispositivo integra a 250 especialistas en incendios forestales, 450 efectivos de Protección Civil y 350 miembros del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria.
En caso de que la situación lo requiera, el despliegue podría ampliarse con la incorporación de brigadas procedentes de otras islas, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias y personal de diferentes áreas de la administración insular, elevando la capacidad de respuesta hasta unas 3.000 personas.
Morales destacó que la prevención continúa siendo la herramienta más eficaz para reducir el riesgo de grandes incendios. En este sentido, pidió la colaboración ciudadana para eliminar maleza y vegetación seca en las inmediaciones de viviendas y zonas habitadas, con el objetivo de dificultar la propagación del fuego.
El presidente insular subrayó además el trabajo desarrollado durante todo el año para reducir la carga vegetal de los montes y barrancos de la isla. Entre las actuaciones destacó la colaboración con pastores para el control natural de la vegetación, así como los trabajos de limpieza impulsados por el Consejo Insular de Aguas.
“Se ha hecho un esfuerzo tanto del Consorcio de Emergencias como del área de Medio Ambiente, y el Consejo Insular de Aguas también ha hecho un trabajo importante en el último año en la limpieza de los barrancos”, afirmó.
La institución insular sostiene que dispone de uno de los sistemas de lucha contra incendios más completos del país, integrado por las unidades Presa, brigadas terrestres, agentes de Medio Ambiente, técnicos del Cecopin, vigilantes, patrullas, personal logístico y los bomberos del Consorcio de Emergencias.
A ello se suman dos helicópteros que permanecen operativos desde el centro de extinción y helipuerto de Artenara, así como la Unidad Operativa de Fuegos Forestales, recursos que refuerzan la capacidad de respuesta ante cualquier conato o incendio declarado en la isla.