Pedro Ortega renueva al frente de la CCE con el reto de impulsar una Canarias «más competitiva y próspera»

La Confederación Canaria de Empresarios (CCE) ha reelegido este martes a Pedro Ortega como presidente de la organización para los próximos cuatro años. La candidatura, única presentada a la asamblea electoral de la patronal de Las Palmas, recibió el respaldo unánime de los asistentes.

Junto a Ortega también quedó conformada la nueva dirección de la organización, con José Cristóbal García como vicepresidente ejecutivo, acompañado por María de la Salud Gil, Juan Ramírez Said y Germán Suárez como vicepresidentes, mientras que Virgilio Correa asumirá la Tesorería.

Tras su reelección, Ortega aseguró que afronta esta nueva etapa con el propósito de liderar una transformación de la economía canaria. Según afirmó, el objetivo no será únicamente responder a futuras crisis, sino trabajar para construir «una Canarias más competitiva y próspera».

Durante su intervención, recordó que el mandato que ahora concluye estuvo marcado por un contexto de incertidumbre permanente. «Lo que parecía estable se volvía incierto y lo hacía de la noche a la mañana», señaló al hacer balance de los últimos cuatro años.

El presidente de la patronal reconoció que el crecimiento económico registrado en el archipiélago no siempre ha ido acompañado de una mejora percibida por toda la ciudadanía. En este sentido, afirmó: «Entre crisis y crisis, he visto algo que me ha hecho pensar mucho: que se puede crecer en la cifra y que, al mismo tiempo, puede haber una parte de la población a la que no le termine de encajar porque ve que las instituciones no le da la respuesta que merece a sus problemas, lo que genera bastante inquietud como esperanza».

Ortega defendió que la prosperidad empresarial y el bienestar social van de la mano y sostuvo que «defender a las empresas y defender a las personas es la misma causa», al considerar que todo empresario desea invertir y desarrollar su actividad en un territorio donde merezca la pena vivir.

De cara a esta nueva etapa, dejó claro que la dirección de la CCE pretende asumir un papel protagonista. «No venimos a acompañar, sino a liderar juntos desde la diversidad que aporta cada uno», manifestó.

Entre las principales prioridades del nuevo mandato situó la mejora de la productividad, un objetivo que, a su juicio, pasa por reducir el absentismo laboral, incorporar talento y generar mayor valor añadido para favorecer que los jóvenes canarios encuentren oportunidades en las islas y no tengan que emigrar.

El dirigente empresarial también alertó sobre otros problemas estructurales que, en su opinión, limitan el desarrollo económico del archipiélago, como las dificultades para cubrir determinados perfiles profesionales, la crisis de acceso a la vivienda y la lentitud administrativa. Respecto a esta última, aseguró que la burocracia se ha convertido en «un impuesto invisible sobre la inversión».

En materia residencial, anunció que impulsará una gran alianza canaria por la vivienda al considerar que esta cuestión ha dejado de ser únicamente un problema social para convertirse en un obstáculo para el funcionamiento de la economía y de las empresas.

Asimismo, Ortega reivindicó el potencial geoestratégico de Canarias y defendió que el archipiélago debe consolidarse como una auténtica plataforma atlántica entre Europa, África y América. En ese contexto, rechazó la imagen de unas islas dependientes de ayudas y afirmó: «Canarias no es la periferia, es la vanguardia que resuelve y, en muchas cuestiones, la brújula que orienta a la Unión Europea».

Durante su discurso puso como ejemplo el papel del archipiélago en ámbitos como la transición energética, las energías renovables, la desalación, la observación astronómica, la vigilancia medioambiental y la conservación de la biodiversidad marina, además de su posición estratégica para la gestión de los flujos migratorios procedentes de África.

Finalmente, el presidente de la CCE defendió una visión de Canarias basada en su singularidad y aseguró que la organización promoverá un espacio permanente de reflexión económica y estratégica sobre el futuro atlántico de las islas, al tiempo que reafirmó su compromiso con la defensa del Régimen Económico y Fiscal (REF) como herramienta clave para garantizar la competitividad del archipiélago.