El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha entrado este jueves en la polémica por las joyas localizadas en el despacho del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y que este atribuye a un regalo del entonces rey de Arabia Saudí. Torres utilizó una comparación con los obsequios gastronómicos que pueden recibir los representantes públicos para defender la necesidad de fijar reglas comunes sobre este tipo de presentes.
Durante una entrevista en La Radio Canaria, Torres sostuvo que el caso ha abierto un debate sobre los regalos que reciben los cargos públicos. En ese contexto planteó qué debe ocurrir cuando a un representante se le entrega «una caja de productos típicos» para degustar y reclamó criterios homogéneos para todas las administraciones, además de transparencia sobre los obsequios recibidos. El ministro pidió abordar esta cuestión «sin populismo».
La cuestión surge después de que Zapatero explicara ante el juez la procedencia de algunas de las piezas de mayor valor halladas en una caja fuerte de su despacho. Según la versión aportada por su defensa, fueron un obsequio del rey saudí Abdullah bin Abdulaziz Al Saud con motivo de una visita a España en 2007. El expresidente está siendo investigado en una pieza separada del denominado caso Plus Ultra por posibles delitos fiscales y de contrabando relacionados con las joyas.
Torres, sin embargo, evitó responder directamente cuando se le preguntó si él se habría quedado con unas joyas de esas características. Insistió en que lo importante es establecer con claridad qué regalos puede aceptar un cargo público, cómo deben declararse y qué tratamiento debe darse a los mismos. También defendió esperar al desenlace del procedimiento judicial antes de extraer conclusiones sobre el caso de Zapatero.
