Pedro Sánchez afronta con optimismo la votación decisiva de este viernes en el Congreso de los Diputados sobre los dos decretos de vivienda, aunque el Gobierno todavía no tiene asegurados todos los apoyos necesarios para su convalidación. Durante su comparecencia junto al presidente de Francia, Emmanuel Macron, el jefe del Ejecutivo se declaró «razonablemente optimista» y defendió que existe margen para sacar adelante ambas iniciativas.
Sánchez reclamó a los grupos parlamentarios una «dosis de responsabilidad» ante la votación y sostuvo que la situación de la vivienda trasciende el debate estrictamente ideológico. El presidente del Gobierno apeló así a los distintos partidos para que permitan que las medidas continúen adelante en un momento marcado por las dificultades de acceso a la vivienda y el incremento de los precios del alquiler.
El jefe del Ejecutivo reconoció, no obstante, que uno de los dos decretos llega a la votación con un recorrido parlamentario más limitado. En concreto, admitió que el texto que establece la renovación automática de determinados contratos de alquiler ha sido negociado durante menos tiempo que el paquete principal de medidas.
Este segundo decreto es precisamente el que concentra mayores incógnitas de cara a la votación. El PP ya ha anunciado su rechazo, mientras Junts mantiene sus reparos y el PNV todavía no ha cerrado públicamente su posición. El Gobierno tampoco tiene garantizado por ahora el respaldo de Podemos, según RTVE.
En el otro lado, ERC y EH Bildu han avanzado su apoyo a las medidas, aunque el Ejecutivo necesita reunir una mayoría suficiente para que los decretos sean convalidados por la Cámara Baja.
La votación se produce después de varios días de negociaciones entre el Gobierno y los grupos parlamentarios, especialmente en torno al decreto que afecta al régimen de los contratos de alquiler. Las diferencias se centran en el alcance de las medidas y en sus efectos sobre propietarios e inquilinos.
Sánchez también respondió durante su comparecencia a las críticas relacionadas con las restricciones dirigidas a los grandes fondos inmobiliarios. El presidente aseguró que no tiene inconveniente en enfrentarse a quienes, según su planteamiento, utilizan la vivienda con fines especulativos y defendió la intervención del Ejecutivo para abordar el problema del acceso a la vivienda.
El Gobierno afronta así una votación todavía abierta, con apoyos ya anunciados, rechazos confirmados y varias formaciones pendientes de fijar definitivamente su posición. La decisión se resolverá este viernes en el Congreso.
