Derecho al Techo y el Sindicato de Inquilinas centran sus esfuerzos en organizar nuevas acciones y avanzar hacia una posible huelga general. En Gran Canaria, la decisión de levantar la protesta responde también a la necesidad de atender decenas de desahucios previstos para octubre.
Las movilizaciones por el derecho a la vivienda en Canarias entran en una nueva etapa tras varios días de acampadas y las manifestaciones celebradas este sábado en las dos capitales provinciales. Los colectivos promotores comienzan a reorganizar sus esfuerzos con la vista puesta en nuevas acciones reivindicativas y en la preparación de una posible huelga general para denunciar las dificultades de acceso a una vivienda digna.
El movimiento cobra impulso después de que el Congreso de los Diputados rechazara los dos decretos del Gobierno central en materia de vivienda. La decisión parlamentaria provocó indignación entre los participantes en las acampadas y reforzó las llamadas a intensificar la presión social.
En Gran Canaria, Derecho al Techo ha decidido retirar la acampada instalada en la plaza de La Feria, en Las Palmas de Gran Canaria, después de varios días de protesta. La organización pretende dedicar ahora más recursos a la atención de personas amenazadas por desahucios y a la coordinación de futuras movilizaciones.
El colectivo ha advertido de que durante octubre están previstos 33 desahucios en la isla, ocho de ellos la próxima semana. Además, ha anunciado una asamblea abierta para el 8 de octubre con la intención de preparar nuevas iniciativas junto a organizaciones sociales y sindicales, entre ellas el avance hacia una huelga general vinculada a la emergencia habitacional.
La retirada de la acampada no supone, por tanto, el abandono de las reivindicaciones. Entre las demandas planteadas figuran la declaración de zonas de mercado residencial tensionado cuando se cumplan los requisitos legales, una mayor protección para las familias vulnerables y la puesta en marcha de servicios municipales de asesoramiento para inquilinos.
En Tenerife, el Sindicato de Inquilinas también ha optado por reducir su protagonismo en la primera línea de la protesta, aunque mantendrá su respaldo a la iniciativa. La organización considera que la acampada ha ido adquiriendo capacidad para funcionar por sí misma, gracias a las decisiones tomadas en asamblea y a la participación de vecinos que se han incorporado a la organización.
La continuidad del campamento instalado en la plaza de España, en Santa Cruz de Tenerife, quedó pendiente de una nueva reunión de sus participantes prevista para este domingo por la tarde. La intención es que sean las propias personas implicadas en la movilización quienes decidan cómo seguir adelante.
