La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, ha criticado la decisión del Tribunal Supremo de mantener la suspensión cautelar del derecho al voto de los nacionalizados a través de la ley de nietos y ha asegurado que su partido acata el fallo, aunque no lo comparte. La medida afecta a 163.020 personas que no podrán votar en las elecciones del próximo 29 de noviembre, salvo que las oficinas consulares acrediten que son descendientes de exiliados.
«Evidentemente se tiene que acatar porque se tiene que acatar, pero no lo compartimos», ha señalado Mínguez en una entrevista en RNE. La portavoz socialista ha cuestionado una decisión que, a su juicio, «no se entiende», dado que los afectados ya han participado en otros procesos electorales. Asimismo, ha advertido de que la suspensión les priva de «una cosa fundamental» como es el derecho al voto.
Mínguez también ha defendido la necesidad de que las fuerzas progresistas mantengan un espacio sólido ante las próximas elecciones y ha pedido a sus votantes que valoren dónde puede resultar más útil su apoyo. «Hay muchos votos que por la ley d’Hondt se van a la basura dentro de nuestro espacio a la izquierda. Ojalá no fuera así, pero las matemáticas son lo que son y los números son lo que son», ha afirmado.
La dirigente socialista ha expresado, además, su respeto por los movimientos políticos que están surgiendo a la izquierda del PSOE y ha considerado importante que ese espacio esté «fuerte» en los próximos comicios para tratar de frenar un posible acuerdo entre PP y Vox.
En relación con la decisión sobre el voto de los nacionalizados, Mínguez ha acusado al Partido Popular de asumir una reivindicación de Vox y ha recordado que los populares defendían anteriormente el derecho al voto y la nacionalidad de los descendientes de españoles en su programa electoral. «No sabemos nunca dónde termina Vox y dónde empieza el Partido Popular», ha aseverado.
La portavoz del Comité Federal del PSOE ha asegurado que su partido afronta la campaña con «muchas ganas de empezar esta campaña en positivo» y con el objetivo de «fortalecer y darle seguridad a los derechos que tanto cuesta conseguir y que poco cuesta perder».
Preguntada por los insultos dirigidos al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el desfile de las Fuerzas Armadas del pasado domingo y por una posible normalización de estas conductas en política, Mínguez ha respondido que «el primero que insulta es el PP». «Aquí hay unos que son los que insultan y nosotros somos los insultados», ha añadido.
En este contexto, ha salido en defensa del ministro Óscar Puente y ha señalado que puede mantener «un discurso contundente que a veces se confunde con un insulto».
