El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha alertado este miércoles de que el número de víctimas mortales del accidente ferroviario registrado en la provincia de Toledo podría incrementarse a medida que avancen las labores de rescate. Los equipos de emergencia todavía no han podido llegar a las zonas más profundas de los vagones que han quedado destrozados tras la colisión.
En sus declaraciones a los medios de comunicación desde el lugar del siniestro, Page ha explicado que la situación sigue siendo especialmente complicada en las partes más afectadas de los convoyes, donde los servicios de emergencia continúan trabajando para localizar a posibles víctimas y facilitar su evacuación.
El accidente se ha producido durante la mañana de este miércoles en las inmediaciones de Urda, en la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía. En el siniestro se han visto implicados un tren de Renfe y otro de Iryo, que han colisionado por alcance. El impacto ha provocado el descarrilamiento de varios vagones, algunos de los cuales han caído por un terraplén.
Según el balance trasladado por el presidente autonómico, se habían contabilizado al menos 30 fallecidos, 24 de ellos en el tren de Renfe y otros seis en el convoy de Iryo. Además, decenas de personas han resultado heridas, algunas de ellas de gravedad. Las cifras permanecen pendientes de actualización conforme progresen las operaciones sobre el terreno.
Refuerzo del dispositivo de emergencia
La complejidad de los trabajos ha obligado a movilizar nuevos recursos para acceder a los puntos de los vagones en los que todavía no ha sido posible intervenir. Entre los efectivos desplegados se encuentran bomberos, personal sanitario y miembros de los servicios de emergencia, con el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
