Cuatro trabajadores de e-Distribución repasan la transformación del sector eléctrico en las Islas, desde los antiguos contadores hasta las nuevas herramientas para detectar el fraude.
Hubo un tiempo en el que se tocaban los cables con los dedos para comprobar si tenían corriente y se recurría a pescadores para reparar las líneas entre postes. Hoy, los contadores inteligentes y la inteligencia artificial forman parte del trabajo del sector eléctrico en Canarias. Esa transformación centra los testimonios de cuatro empleados de e-Distribución, la filial de redes de Endesa, que este jueves compartieron sus experiencias en COPE Gran Canaria.
Amador Ramírez, responsable de Inspección, mostró una pieza de esa historia: un contador de 1926 recuperado de una antigua vivienda de La Isleta. El dispositivo permite recordar cómo se medía el consumo hace un siglo y cómo ya entonces existían intentos de manipular las lecturas para pagar menos.
Alberto Campos, técnico gestor del Servicio de Reclamaciones, evocó las reparaciones para las que se buscaba a pescadores del barrio de San Cristóbal, en Las Palmas de Gran Canaria, por su habilidad para trepar y atar cabos. Con cuatro décadas de experiencia, destacó el avance hacia procedimientos de trabajo con protocolos y equipos de protección, cuya implantación, según explicó, contó con la participación de los trabajadores.
La evolución tecnológica también ha cambiado la lucha contra el fraude. Elena Armas, ingeniera y técnico gestor de la Unidad de Fraude, explicó que el análisis del histórico de consumos y de las anomalías de la red ayuda a localizar posibles manipulaciones.
«Hay gente que invierte más dinero en intentar defraudar instalando cámaras y sensores de movimiento que lo que les costaría pagar el recibo de la luz», relató.
Gabriela Bethencourt, ingeniera de 29 años recién incorporada al equipo, representa el relevo generacional. Su trabajo combina el análisis en la oficina con las comprobaciones sobre el terreno, en una actividad que incorpora nuevas herramientas digitales e inteligencia artificial.
Un siglo de cambios en un contador
El contador recuperado en La Isleta resume el recorrido de una actividad que ha pasado de las lecturas mecánicas a los dispositivos inteligentes. La precisión de las mediciones, la seguridad laboral y la detección de pérdidas marcan esa transformación.
