El colegiado Manuel Ángel Pérez Hernández refleja en el acta el «uso de fuerza excesiva» del guardameta sobre Jesús de Miguel y confirma que el encuentro quedó suspendido con empate a dos y tres futbolistas expulsados.
El acta arbitral del encuentro entre el CD Tenerife y el FC Andorra, disputado este lunes en el estadio Heliodoro Rodríguez López, deja constancia de los graves incidentes que marcaron un partido que terminó suspendido en el minuto 96, con empate a dos en el marcador y dos minutos todavía pendientes de disputarse.
Uno de los aspectos más relevantes del documento es la descripción de la expulsión del guardameta del conjunto andorrano, Jesús Owono, tras la grave acción sobre Jesús de Miguel. El árbitro Manuel Ángel Pérez Hernández recoge expresamente que el portero fue expulsado por «impactar bruscamente con su pierna en alto sobre un adversario con uso de fuerza excesiva cuando el balón estaba en disputa».
La utilización del término «fuerza excesiva» adquiere especial importancia desde el punto de vista disciplinario, ya que será uno de los elementos que deberán valorar los órganos competentes para determinar las posibles consecuencias de la acción.
El acta también explica las circunstancias que provocaron la suspensión del encuentro. Tras detenerse el juego para atender al futbolista afectado y ante la gravedad de lo sucedido, ambos equipos se retiraron a los vestuarios. Posteriormente, los capitanes y delegados comunicaron al colegiado que no se encontraban en condiciones anímicas de continuar disputando el partido.
El documento arbitral recoge, además, otras dos expulsiones. La primera, en el minuto 83, del jugador del Andorra Lautaro Bouzada, por doble amonestación. La segunda, en el minuto 85, del futbolista del Tenerife Dani Martín, por lanzar el balón hacia la cabeza de un adversario con intención de golpearle cuando el juego se encontraba detenido.
El Tenerife queda ahora a la espera de una resolución federativa que deberá abordar tanto la continuidad del encuentro como las consecuencias disciplinarias de una noche marcada por la grave acción sufrida por Jesús de Miguel.
Dos minutos sin jugar y un empate a dos: Competición tiene la última palabra
El CD Tenerife y el FC Andorra tienen todavía una cuenta pendiente sobre el terreno de juego. El encuentro quedó suspendido en el minuto 96, con empate a dos en el marcador y dos minutos de fútbol todavía por disputarse.
El acta arbitral establece las condiciones en las que se encontraba el partido en el momento de su interrupción. En caso de acordarse su continuación, el encuentro debería reanudarse mediante un tiro libre directo favorable al conjunto blanquiazul desde el centro del campo.
Sin embargo, la decisión no corresponde a ninguno de los dos clubes, sino a los órganos federativos competentes, que deberán determinar si procede disputar el tiempo restante o adoptar otra resolución conforme a la normativa.
La situación abre un escenario deportivo singular. Apenas dos minutos pueden resultar decisivos para el reparto definitivo de los puntos, especialmente en una competición en la que cada resultado tiene consecuencias directas sobre la clasificación.
Además, cualquier decisión sobre la reanudación deberá tener en cuenta las tres expulsiones recogidas en el acta y las posibles sanciones disciplinarias.
El Tenerife-Andorra terminó sobre el césped, pero su desenlace deportivo sigue pendiente. Dos minutos separan a ambos equipos de cerrar definitivamente un partido cuyo futuro está ahora en manos de Competición.
