Los ingenieros de Caminos reclaman 10.000 millones para recuperar la alta velocidad tras la tragedia de Urda

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El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos reclama una inversión de unos 10.000 millones de euros durante la próxima década para mantener y recuperar la red española de alta velocidad. Así lo recoge un documento al que ha tenido acceso La Gaceta de Canarias, en el que la institución analiza la tragedia ferroviaria de Urda y reclama una actuación profunda sobre el sistema.

Iñaki Barrón, portavoz del comité de seguimiento del accidente y expresidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, advierte de que el ferrocarril español ha perdido credibilidad, eficacia y muchas de las cualidades que lo convirtieron en un referente internacional.

El experto reclama abordar su recuperación como un proyecto de Estado, con una planificación que trascienda los partidos y las legislaturas. También pide al próximo Gobierno una especial sensibilidad hacia el ferrocarril y el transporte.

Según las estimaciones expuestas en el documento, las necesidades de mantenimiento de la alta velocidad alcanzarán al menos los 3.500 millones de euros en los próximos diez años. A esa cantidad añade unos 7.000 millones de inversión complementaria para reparar el deterioro que atribuye al mantenimiento pendiente.

Barrón defiende una conservación constante, supervisada y certificada, y advierte de que la degradación de una línea ferroviaria se acelera cuando no se actúa a tiempo.

Respecto al accidente de Urda, el portavoz considera prematuro atribuir responsabilidades. Entre los aspectos que deben examinarse sitúa el sistema de control de la circulación y los procedimientos empleados en situaciones excepcionales.

El comité propone incorporar a los centros de regulación representantes de las empresas operadoras con capacidad para tomar decisiones y transmitir instrucciones. Asimismo, reclama reforzar la preparación de los profesionales para afrontar incidencias y emergencias.

Barrón también defiende la fiabilidad del sistema de señalización LZB y rechaza que su sustitución por otro más moderno permita, por sí sola, explicar lo sucedido. Sobre las 170 incidencias que, según recoge el documento, Transportes ha comunicado este año en el LZB de la línea Madrid-Sevilla, pide analizarlas individualmente y determinar sus consecuencias.

Renovar las líneas sin paralizar el servicio

El portavoz del comité sostiene que la renovación integral de la línea Madrid-Barcelona puede ejecutarse sin interrumpir el tráfico de forma drástica. No obstante, reconoce que podría exigir restricciones de velocidad, capacidad o circulaciones, que deberían programarse con antelación.

También rechaza establecer una relación automática entre el aumento de trenes tras la liberalización del mercado y los accidentes. Según su valoración, las líneas españolas todavía están lejos de la saturación.

El Colegio reivindica la capacidad técnica de las empresas y los profesionales españoles, pero reclama mejoras en la gestión y medidas correctoras urgentes para evitar que se repitan tragedias ferroviarias.

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