El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha dirigido este domingo duras críticas contra los líderes del Partido Popular y Vox, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, respectivamente, a quienes ha acusado de no plantar cara a las exigencias del presidente estadounidense, Donald Trump, en materia de defensa y política internacional.
Durante un acto de precampaña celebrado en el Palacio Euskalduna de Bilbao, ante unas 2.800 personas según los datos facilitados por el PSOE, Sánchez ha cuestionado que los dirigentes de ambas formaciones puedan oponerse a las decisiones de Washington si llegan al Gobierno. En este sentido, ha sostenido que aceptarían sin reservas las exigencias de Trump sobre el incremento del gasto militar hasta el 5% del producto interior bruto (PIB), así como su posición respecto a la guerra de Irán y la situación en Gaza.
El jefe del Ejecutivo ha utilizado expresiones especialmente contundentes para referirse al presidente del PP, al que ha dedicado una de las frases más llamativas de su intervención: «No es más triste porque no quiere». También ha acusado a Feijóo y Abascal de estar dispuestos a aceptar cualquier imposición procedente de Estados Unidos.
Sánchez ha defendido que España debe mantener una política exterior independiente y ha reivindicado la soberanía nacional frente a las posiciones que atribuye a la derecha. «Lo que pasa en España no se decide ni en Washington, ni en Tel Aviv, ni en Buenos Aires, ni en Moscú», ha afirmado ante los asistentes, en un discurso en el que ha vuelto a situar el rechazo a la guerra y la defensa de la causa palestina entre los ejes de su mensaje político.
El presidente ha aprovechado el encuentro para reclamar una amplia movilización electoral en favor del PSOE en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Su objetivo, según ha trasladado, es conseguir un respaldo suficiente para continuar al frente del Gobierno y desarrollar una agenda política que defienda los servicios públicos y los derechos sociales.
Las pensiones, entre sus principales compromisos
Uno de los anuncios que ha vuelto a protagonizar el discurso de Sánchez ha sido su compromiso de modificar la Constitución para garantizar la actualización de las pensiones conforme al índice de precios de consumo (IPC).
El líder socialista ha defendido que esta medida serviría para impedir que futuras decisiones políticas pongan en cuestión la revalorización de las prestaciones de los jubilados. Se trata de una promesa que ya había planteado en anteriores actos de precampaña y que pretende incorporar a su proyecto para la próxima legislatura.
Asimismo, ha reivindicado otras medidas de carácter social impulsadas por su Ejecutivo, entre ellas las subidas del salario mínimo interprofesional y el refuerzo de las políticas de dependencia.
Una campaña marcada por el enfrentamiento con la derecha
El acto de Bilbao se ha desarrollado bajo el lema «La fuerza de la gente», que también ha quedado reflejado en la camiseta roja que ha lucido Sánchez durante su intervención. El presidente ha recurrido nuevamente a este formato, después de aparecer en anteriores encuentros electorales con prendas que incorporaban mensajes como «La fuerza del amor» y «Orgullo de zurdo».
En esta ocasión, ha estado acompañado por el secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza, el portavoz socialista en el Congreso y candidato por Vizcaya, Patxi López, y la concejala bilbaína Nora Abete.
La intervención se enmarca en la recta final de la precampaña de unas elecciones generales que se celebrarán el 29 de noviembre. La confrontación entre PSOE, PP y Vox, especialmente en cuestiones como la política exterior, el gasto militar, las pensiones y los derechos sociales, continúa ocupando buena parte del discurso de las principales formaciones políticas.
