Caos en las carreteras canarias: accidentes y retenciones colapsan la Avenida Marítima y la TF-5

La autopista del norte de Tenerife ha registrado este miércoles una jornada especialmente complicada en materia de tráfico debido a al menos tres accidentes ocurridos en distintos puntos de la vía, que han provocado importantes retenciones en sentido Santa Cruz.

El primero de los siniestros se produjo poco antes de las 14:00 horas a la altura de Los Naranjeros, donde una guagua y dos vehículos se vieron implicados en una colisión que generó fuertes atascos en la zona. A consecuencia del impacto, uno de los turismos terminó sobre la mediana de la vía.

La situación se agravó aproximadamente dos horas después, cuando un nuevo accidente obligó a cortar parcialmente la circulación en la autopista a la altura de Los Rodeos. En este caso, un camión volcó, lo que provocó una cola de vehículos que se extendió, al menos, hasta el municipio de Santa Úrsula.

Como consecuencia de la acumulación de incidencias, la vía volvió a registrar un tercer siniestro alrededor de las 16:00 horas, en esta ocasión una colisión por alcance entre dos vehículos. Aunque el impacto no habría sido de gravedad, sí contribuyó a incrementar las retenciones ya existentes.

La Avenida Marítima de Las Palmas, otra vez punto negro

Y es que la movilidad volvió a convertirse este miércoles en uno de los principales quebraderos de cabeza para miles de conductores en las dos islas capitalinas. En Gran Canaria, un accidente con varios vehículos implicados en la Avenida Marítima provocó largas retenciones en uno de los principales accesos a Las Palmas de Gran Canaria, una vía por la que circulan diariamente miles de vehículos y que actúa como columna vertebral del tráfico de la capital grancanaria.

La TF-5 y la Avenida Marítima, los dos grandes puntos negros del tráfico canario

La TF-5 en Tenerife y la Avenida Marítima en Gran Canaria concentran buena parte de los desplazamientos diarios de ambas islas. La autopista tinerfeña mueve más de 110.000 vehículos al día, mientras que la Avenida Marítima es la principal arteria urbana de Las Palmas de Gran Canaria. Cualquier incidencia, incluso de escasa gravedad, suele traducirse en kilómetros de retenciones y retrasos para miles de conductores.