La respuesta internacional a los devastadores terremotos registrados en Venezuela el pasado miércoles se ha traducido en un amplio despliegue de equipos de rescate, recursos médicos y financiación de emergencia. Desde organismos multilaterales hasta gobiernos de distintos continentes han activado mecanismos de ayuda para apoyar las labores de búsqueda de supervivientes y la atención a los afectados.
Según Naciones Unidas, al menos 16 países han enviado o movilizado equipos especializados en búsqueda y rescate, que en conjunto superan el millar de efectivos. Entre ellos se encuentran Suiza, Estados Unidos, Países Bajos, Francia, Catar, República Checa, Alemania, Jordania, Reino Unido, España, Chile, Colombia, Ecuador, Italia, El Salvador y México, que ya están sobre el terreno o en fase de despliegue.
La ONU ha liberado 15 millones de dólares del Fondo Central de Respuesta a Emergencias para reforzar la atención inmediata en el país, mientras que el Banco Mundial ha expresado su disposición a colaborar en la reconstrucción. Paralelamente, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) ha lanzado un llamamiento de emergencia por valor de 50 millones de francos suizos y ha activado además una liberación inicial de 2,47 millones de dólares para la respuesta inmediata. Desde su centro logístico en Panamá ya han partido las primeras 17 toneladas de suministros humanitarios.
El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado una ayuda total de 150 millones de dólares, de los cuales 100 millones se canalizarán a través de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios y 50 millones se destinarán directamente a organizaciones sobre el terreno. Además, ha activado el despliegue de brigadas de rescate procedentes de Virginia y California.
En paralelo, países de diferentes regiones han intensificado sus aportaciones. India ha enviado más de 35 toneladas de suministros médicos y de emergencia, mientras que España ha movilizado un millón de euros a través de organismos multilaterales y ha desplegado un contingente de la Unidad Militar de Emergencias (UME), junto a equipos médicos, ingenieros y unidades caninas. También han llegado refuerzos desde México, con equipos caninos y material especializado, y desde Brasil, que enviará un equipo de bomberos, técnicos y personal de telecomunicaciones con capacidad para instalar un hospital de campaña.
La coordinación internacional incluye asimismo el envío de equipos especializados en estructuras colapsadas, drones, personal médico y material logístico por parte de países como Argentina, Chile, Colombia, El Salvador y Ecuador. En el caso chileno, su experiencia en desastres sísmicos ha permitido movilizar equipos con formación específica en rescate tras terremotos.
Organismos de Naciones Unidas han advertido además de la gravedad de la situación sanitaria, con una veintena de hospitales de emergencia afectados en distintos estados del país. Venezuela ha solicitado el despliegue de equipos médicos internacionales con capacidad quirúrgica, algunos de los cuales ya están siendo enviados desde Estados Unidos y otros países.
La Organización Internacional para las Migraciones ha estimado que hasta 6,76 millones de personas podrían haberse visto afectadas por el desastre, lo que amplía la magnitud de la crisis humanitaria en curso.
La Cruz Roja y otras agencias internacionales han subrayado la necesidad de mantener el flujo de suministros y la coordinación entre actores humanitarios para garantizar la atención a la población afectada, mientras continúan las labores de búsqueda de supervivientes entre los escombros en distintas zonas del país.