La eléctrica aumenta un 15% su beneficio neto y mantiene su previsión de superar los 2.400 millones de beneficio ordinario neto en 2026.
Endesa cerró los primeros nueve meses de 2026 con un beneficio neto de 1.962 millones de euros, un 15% más que en el mismo periodo del año anterior, según los resultados presentados este miércoles por la compañía. Las inversiones brutas alcanzaron los 1.622 millones, un incremento del 19%, con las redes de distribución como principal destino del esfuerzo inversor.
La inversión en distribución eléctrica creció un 42% interanual. La compañía sitúa las redes como una prioridad para facilitar nuevas conexiones y atender el crecimiento de la demanda eléctrica ligado a la electrificación.
El beneficio ordinario neto se elevó hasta los 2.125 millones de euros, un 22% más, mientras que el resultado bruto de explotación —ebitda— alcanzó los 4.577 millones, con un avance del 8,4%.
Los negocios regulados, fundamentalmente las redes y la generación extrapeninsular, aportan ya cerca del 50% del ebitda, frente a aproximadamente el 40% del año anterior. Este ámbito incluye la actividad de generación en Canarias.
Según Endesa, el mayor peso de estas actividades mejora la estabilidad y la previsibilidad de sus resultados, al incrementar la contribución de los negocios regulados al conjunto de la compañía.
La eléctrica mantiene su previsión de superar los 2.400 millones de euros de beneficio ordinario neto al cierre de 2026, incluso ante unas condiciones de mercado que prevé más exigentes durante el cuarto trimestre.
