La presidenta del Cabildo de Tenerife reclama a AENA que revise las condiciones del proyecto aeroportuario y aborda también transporte, vivienda, empleo, turismo, playas y el futuro de las grandes infraestructuras deportivas de la isla.
La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha reclamado a AENA que revise las condiciones planteadas para las obras del aeropuerto Tenerife Sur después de las dificultades surgidas en el proceso de contratación. Para Dávila, la ausencia de ofertas obliga a analizar si las bases responden realmente al escenario económico actual.
«Estamos en una situación complicada en cuanto a la estabilidad geopolítica. Sacar un concurso en algo tan complejo como el aeropuerto, que además tiene que seguir operativo, y que no se presente nadie significa que las bases no se ajustan a la situación de inestabilidad en la que estamos», señaló.
El aeropuerto Tenerife Sur forma parte del plan inversor presentado por AENA para los aeropuertos de la isla dentro del DORA III. En febrero, el gestor aeroportuario trasladó al Cabildo una inversión global prevista de 867 millones de euros para Tenerife Sur y Tenerife Norte entre 2027 y 2031.
Dávila aseguró que mantiene una comunicación fluida con AENA y que el compromiso recibido es que el proyecto no acumule nuevos retrasos. «No soy yo la persona que está aquí para defender a AENA, pero si la comunicación está siendo fluida, lo cuento. Quiero creer que AENA es consciente de que tiene que cambiar las bases y adaptarlas a la realidad que tenemos».
La presidenta insular defendió también la situación laboral dentro del Cabildo y puso en valor el trabajo de sus empleados públicos, al tiempo que reconoció problemas puntuales de personal en el tranvía. «Los problemas del tranvía no tienen que ver con un conflicto laboral. Es cierto que estamos faltos de personal y una baja puede incidir directamente en el funcionamiento».
En movilidad, Dávila apostó claramente por mantener la gratuidad del transporte público para los usuarios frecuentes y destacó el cambio que, según explicó, se está produciendo entre los universitarios gracias a las líneas lanzadera. «Estamos cambiando los hábitos», aseguró.
También defendió la gestión económica de la Corporación y especialmente la evolución del empleo. El Cabildo situó la tasa de paro de Tenerife en el 8,7% durante el primer trimestre de 2026, dato que la institución calificó como el nivel más bajo de los últimos 19 años.
«Con nosotros la economía se ha reactivado en Tenerife y la isla avanza», afirmó Dávila, quien vinculó esa evolución a programas de empleo y formación impulsados desde la institución insular.
La vivienda ocupó igualmente parte de su intervención. La presidenta cifró en 1.500 las viviendas cuya construcción se ha movilizado en Tenerife y defendió que el Cabildo participe directamente en la búsqueda de soluciones. «El mercado tiene que poner más viviendas a disposición», señaló.
Sobre los episodios de contaminación registrados en diferentes zonas de baño, Dávila defendió las actuaciones realizadas durante el mandato y aseguró que cuando Salud Pública autoriza el baño existe garantía sanitaria: «Si Salud Pública dice que es seguro bañarse allí, es que lo es».
También se mostró partidaria de que una parte de los beneficios que genera el turismo permanezca directamente en la isla, aunque rechazó que cualquier eventual tasa pueda aplicarse indiscriminadamente. Puso como ejemplo a los residentes de otras islas que deben trasladarse a Tenerife para recibir tratamientos médicos: «A esas personas no se les puede cobrar una tasa turística».
Dávila cerró además filas sobre la ubicación de los dos grandes clubes deportivos de Tenerife. «El Tenerife debe seguir jugando en Santa Cruz y el Canarias en La Laguna», afirmó, aunque dejó abierta la puerta a estudiar nuevas infraestructuras deportivas que pueda plantear el Ayuntamiento lagunero.
«En La Laguna hay muchos deportes indoor que necesitan un pabellón. No estamos hablando de nada que sea incompatible», indicó antes de lanzar un mensaje final ante la polémica generada en los últimos días: «Llamo a la pacificación».
