TRAGEDIA Y LUTO

Nueve meses después de Adamuz, España vuelve a llorar una tragedia ferroviaria. El choque entre un AVE y un Iryo en Urda, Toledo, deja al menos 68 muertos y más de un centenar de heridos, quince de ellos de máxima gravedad.

España vuelve a enfrentarse a una catástrofe en las vías. Al menos 68 personas han muerto este miércoles en la colisión entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo en las inmediaciones de Urda, en Toledo. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha comunicado un balance provisional de más de un centenar de heridos de diversa consideración, con quince afectados clasificados con código rojo por la gravedad de su estado.

El accidente se produjo poco antes de las nueve de la mañana en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. El AVE que cubría el trayecto Madrid-Sevilla alcanzó a un convoy de Iryo que permanecía detenido. El impacto provocó el descarrilamiento de varios coches y la caída de parte de los trenes por los taludes de la plataforma ferroviaria.

Según la información difundida por la Administración autonómica, 44 de los fallecidos viajaban en el Iryo y otros 24 en el AVE. Los equipos de emergencia continúan trabajando entre los restos de los convoyes y las autoridades advierten de que el número de víctimas mortales podría aumentar.

Los heridos han sido trasladados a los hospitales de Toledo, Alcázar de San Juan, Ciudad Real y Albacete. Otros tres pacientes fueron evacuados a centros de Madrid. La emergencia ha obligado a habilitar camas y suspender actividad programada en los hospitales receptores, mientras los servicios de asistencia prestan apoyo psicológico e información a las familias.

La circulación ferroviaria quedó interrumpida entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía. Renfe activó su gabinete de crisis y el plan de asistencia a las víctimas y sus familiares. En la zona trabajan efectivos sanitarios, bomberos, Guardia Civil, Protección Civil y la Unidad Militar de Emergencias.

Las causas del choque permanecen bajo investigación. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que se esclarecerá lo sucedido y que se exigirán responsabilidades si se acreditan negligencias o fallos en los sistemas de seguridad.

Nueve meses después

El 18 de enero, el accidente de Adamuz, en Córdoba, dejó 46 fallecidos. Nueve meses después, otra catástrofe vuelve a golpear el corredor ferroviario que conecta Madrid con Andalucía. El balance provisional de Urda supera ya el número de víctimas mortales de aquel siniestro.

En Adamuz, un tren de Iryo que viajaba de Málaga a Madrid invadió la vía contigua y colisionó con un Alvia que cubría el trayecto Madrid-Huelva. En Urda, el accidente se ha producido por el alcance de un AVE a un Iryo detenido. Dos tragedias distintas, cuyas causas deben esclarecerse por separado, que han vuelto a llenar de dolor a decenas de familias.

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