El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se desplaza este lunes a Ceuta para conocer la situación migratoria en la ciudad autónoma, donde el Gobierno calcula que permanecen entre 9.000 y 10.000 migrantes y entre 3.000 y 4.000 continúan sin plaza en los recursos temporales habilitados.
Durante su visita, Marlaska acudirá al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), donde se realizan los triajes de las personas llegadas desde Marruecos a finales de julio para determinar su derivación a procedimientos de asilo o de expulsión.
El ministro tiene previsto desplazarse también a distintas unidades de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, además de visitar las dependencias de la Oficina de Asilo y Refugio habilitadas en Ceuta.
Se trata del cuarto viaje de Marlaska a la ciudad autónoma desde las entradas masivas registradas los días 30 y 31 de julio, una situación que ha intensificado el enfrentamiento político entre el Gobierno central y el Ejecutivo de Juan Jesús Vivas, respaldado por el PP.
La dimensión de la emergencia se refleja también en la situación de las personas que permanecen sin alojamiento. Miles de migrantes continúan en las playas y en situación de calle mientras las administraciones tratan de ampliar y organizar los recursos disponibles.
El pasado viernes fueron alojadas 1.700 personas en el centro de acogida temporal habilitado en el Puerto de Ceuta. A esta capacidad se suman otros dispositivos desplegados en distintos puntos de la ciudad.
Según las últimas cifras facilitadas a EFE por la Delegación del Gobierno, Loma Margarita dispone de 1.300 plazas, Loma Colmenar cuenta con otras 1.200, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) dispone de 500 plazas adicionales y La Hípica suma 320.
La situación migratoria también ha tenido repercusiones en otros ámbitos. Entre las últimas controversias figura el partido amistoso entre las selecciones sub-20 de España y México, previsto para el 30 de septiembre en Ceuta y que finalmente será trasladado después de que la Policía desaconsejara celebrar el encuentro en la ciudad por la «presión migratoria existente» y el «contexto de tensión social».
Otro de los focos de conflicto ha sido el centro temporal de acogida del Puerto. El sindicato policial SUP reclamó que se paralizara su puesta en funcionamiento por motivos de seguridad, aunque la Audiencia Nacional rechazó finalmente la medida cautelar mientras analiza el fondo del asunto.
La visita de Marlaska se produce así en un escenario marcado por la presión sobre los recursos de acogida, la permanencia de miles de migrantes sin alojamiento y la creciente disputa política entre las administraciones central y autonómica sobre la gestión de la crisis.
