El que fuera presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comunicó al juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, que las joyas encontradas en una caja fuerte de su despacho procedían de un regalo que recibió en el año 2007 por parte del entonces rey de Arabia Saudí, Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud.
A través de un escrito presentado ante el juez, la defensa de Zapatero sostiene que las piezas fueron entregadas durante la visita del monarca saudí a España en junio de 2007 y que se trató de un regalo de «carácter estrictamente personal».
De igual modo, la defensa del expresidente solicitó al juez que lleve a cabo una comisión rogatoria internacional a Arabia Saudí con el fin de recabar la información que permita comprobar la procedencia de las joyas y la documentación.
Las piezas fueron localizadas por la Policía durante el registro del despacho de Zapatero y posteriormente fueron valoradas por la casa Ansorena en alrededor de 1,3 millones de euros. La defensa cuestiona esta tasación y considera que el valor atribuido a las piezas es muy superior al que tendrían en las circunstancias en las que fueron recibidas.
La explicación sobre el supuesto regalo llega después de que Zapatero declarara ante el juez el pasado 17 de junio y se acogiera a su derecho a no responder a las preguntas relacionadas con las joyas. Posteriormente había manifestado públicamente que se trataba de un regalo de cortesía, aunque sin precisar entonces quién se lo había entregado.
