El presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, mueve ficha en uno de los asuntos judiciales más delicados derivados del procés. Su ponencia defiende que la malversación vinculada al proceso independentista puede quedar cubierta por la Ley de Amnistía y cuestiona abiertamente la interpretación realizada por el Tribunal Supremo, una posición que, si termina imponiéndose en el Pleno, puede tener consecuencias directas sobre la situación judicial de Carles Puigdemont.
El texto elaborado por Conde-Pumpido considera que la interpretación seguida por el Supremo se aleja del espíritu y la finalidad de la propia Ley de Amnistía. La ponencia, que deberá ser debatida por el Pleno del Constitucional, sostiene además que la aplicación de la norma debe realizarse con carácter «preferente y urgente».
Aunque el asunto concreto que ahora analiza el Constitucional parte del recurso presentado por la exconsellera Dolors Bassa, la importancia política y judicial de la decisión va mucho más allá. El criterio que establezca el tribunal sobre la malversación puede resultar determinante para Puigdemont, precisamente porque la negativa del Supremo a amnistiar este delito constituye uno de los principales obstáculos judiciales que continúan pesando sobre el expresidente catalán.
La batalla jurídica entra así en una nueva fase y vuelve a colocar frente a frente al Constitucional y al Supremo. Conde-Pumpido cuestiona la interpretación realizada por este último sobre los límites de la amnistía y abre la puerta a una doctrina constitucional que obligaría a revisar el tratamiento de la malversación del procés.
El próximo movimiento llegará en el Pleno del Tribunal Constitucional previsto para el 6 de octubre. Si la mayoría respalda la posición defendida en la ponencia, el escenario judicial cambiará sustancialmente y Puigdemont estará más cerca de conseguir que la amnistía alcance también a la malversación.
La decisión todavía no está tomada y, por tanto, Puigdemont no ha sido amnistiado de este delito por esta ponencia. Pero Conde-Pumpido ha colocado sobre la mesa una interpretación que puede terminar despejando uno de los últimos grandes obstáculos judiciales del líder independentista y, al mismo tiempo, abrir un nuevo capítulo del choque entre el Constitucional y el Supremo por el alcance real de la Ley de Amnistía.
