Canarias cuenta con alrededor de 3.500 empresas de economía social que proporcionan empleo directo a casi 20.000 personas, más de la mitad mujeres, según los datos expuestos este lunes por el viceconsejero Cabello durante una jornada sobre economía circular e inserción social celebrada en el espacio La Industrial, en Tegueste.
El representante del Gobierno autonómico defendió la colaboración entre las administraciones públicas y las empresas de inserción para impulsar un modelo económico que combine sostenibilidad ambiental y oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad.
La jornada, organizada por Islas Responsables Lab (IRLab), abordó el papel de la economía social en la gestión de residuos, con especial atención al sector textil y a las posibilidades de reutilización de materiales que actualmente se desechan.
Cabello subrayó que la economía circular «va más allá del reciclaje o de reducir residuos. Supone ofrecer oportunidades y trabajo digno a personas en situación de vulnerabilidad». Asimismo, señaló que adaptar la actividad económica a las características geográficas del archipiélago es «casi una obligación para mirar hacia el futuro de manera sostenible».
El viceconsejero considera que este modelo puede contribuir a transformar el tejido empresarial canario y convertir la sostenibilidad en una realidad tangible. Para ello, reclamó que las administraciones mantengan una colaboración estrecha con las empresas de inserción dedicadas a la gestión de residuos.
Por su parte, la consejera de Medio Natural, Sostenibilidad y Emergencias del Cabildo de Tenerife, Blanca Pérez, destacó la importancia de la innovación y la economía circular en el sector textil. A través de la Dirección Insular de Residuos, la corporación insular promueve iniciativas orientadas a generar valor añadido, empleo y riqueza mediante una actividad productiva vinculada al territorio y con criterios de sostenibilidad.
La relación entre economía circular y cambio climático centró la ponencia inaugural, impartida por el doctor en Ciencias del Mar y presidente del Comité de Personas Expertas en Cambio Climático, Aridane González. El experto defendió que las políticas de mitigación y adaptación climática deben avanzar junto a la transformación del modelo productivo.
Según González, sustituir el sistema económico lineal por otro circular permitiría reducir las emisiones en Canarias y, especialmente, disminuir la dependencia exterior y diversificar la economía. Entre las alternativas para aprovechar los residuos textiles mencionó los mercados de segunda mano y su transformación en materias primas destinadas a usos industriales.
La nueva legislación sobre residuos también ocupó parte del programa. Ana Gómez, coordinadora y secretaria técnica de la Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria (AERESS), explicó las obligaciones relacionadas con la recogida separada de textiles, las cuotas de reserva de mercado para empresas de inserción y los cambios vinculados a la responsabilidad ampliada del productor.
Gómez insistió en que la economía circular debe priorizar la prevención de residuos, la prolongación de la vida útil de los productos y su reutilización, más allá de su reciclaje una vez desechados.
El encuentro incluyó la presentación de dos experiencias de referencia: Re-viste, expuesta por su responsable, Ágata Soler-Roig, y la Fundación Deixalles, presentada por su vicepresidenta, María Jaume.
Asimismo, representantes de entidades sociales y organizaciones empresariales analizaron la situación de las empresas de inserción en Canarias. En una mesa redonda participaron José Sánchez, de la Fundación Ataretaco; Eduardo Calderón, de la Fundación Isonorte; Lupe Martín, directora de Hiebra Social; Carlos Estévez, presidente de Red Anagos, y Rubén Paz, del proyecto Textil de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Otra sesión abordó la incidencia de las políticas públicas y la contratación responsable, con la participación de representantes del Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife, el Observatorio de Contratación Pública Responsable de Canarias, el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y la Asociación de Empresas de Inserción de Canarias (Adeican).
La jornada terminó con un taller práctico sobre la huella textil colectiva y las posibilidades de implicar a la ciudadanía, los municipios y otras entidades en iniciativas que refuercen el impacto social de la economía circular.
