‘La experiencia no siempre te da la razón, pero sí te enseña a tener criterio’, por Randy Mendiguchía

Reflexión domingo Randy

Con los años uno aprende que ser profesional no consiste únicamente en saber hacer bien un trabajo. También implica tomar decisiones, asumir responsabilidades y aceptar algo que, aunque parezca evidente, no siempre resulta sencillo: no todo el mundo va a estar de acuerdo contigo.

En profesiones como el protocolo, esa realidad aparece prácticamente a diario. Hay que decidir, ordenar, priorizar y buscar la mejor solución en situaciones en las que cada persona puede tener una opinión diferente. Y precisamente ahí es donde aparece uno de los valores más importantes que aporta la experiencia: el criterio profesional.

Tener criterio no significa creer que uno siempre tiene razón. Significa escuchar, analizar las circunstancias, valorar las opciones y tomar una decisión pensando en lo que corresponde hacer, aunque esa decisión no sea siempre la más cómoda ni la más popular.

La experiencia tampoco convierte a nadie en infalible. Todos podemos equivocarnos, cambiar de opinión o descubrir que existía una alternativa mejor. Pero el paso del tiempo sí enseña a explicar las decisiones, a reconocer los errores cuando los hay y, también, a defender con serenidad aquello que sabemos que hemos hecho correctamente.

Porque la profesionalidad no consiste en acertar siempre. Tampoco en intentar que todo el mundo quede satisfecho. Consiste en hacer bien el trabajo, mantener unos principios, seguir aprendiendo y aplicar el mismo criterio independientemente de quién tengamos delante.

Con los años acumulamos experiencia, pero también construimos una forma de trabajar. Una manera de afrontar los problemas, de relacionarnos con los demás y de tomar decisiones.

Y, al final, esa forma de trabajar termina hablando mucho más de nosotros que cualquier currículum.

Este domingo, una reflexión sencilla: la experiencia no siempre te da la razón, pero sí te enseña a tener criterio.

Pasen un buen domingo.